miércoles, junio 22, 2005

¿Por qué nos congelan?

En este mundo de absurdos y abusos creemos que tenemos pocas dependencias. Nos parece que tenemos que partirnos la cara mutuamente para salvar una especie en extinción y somos incapaces de renunciar a estar fresquitos.
Es sumamente gracioso ver cómo nuestra temperatura ideal en invierno es de 24 grados (por debajo a tiritar!) y en cambio parece que vayamos a morir derretidos si la habitación alcanza los 21 grados en verano...mejor a 18, ésto si es confort!.
A la que llega el primer soplo de brisa ponemos las calderas a tope para mantener el termostato ajustado, a la que sale el sol del verano, venga frigorías con el aire acondicionado...el absurdo es que en verano tengo que traerme un jersey al trabajo y salgo a la calle a recuperar un poco de calor, y en invierno vengo en manga corta y acabo con la cara colorada.
El otro día me hicieron una pregunta maniquea: ¿salvarías antes la última pareja de ballenas o a 50 personas que mueren en accidente de tráfico? Como tenía trampa, no le contesté que si una de esas 50 era él para qué le servirían las ballenas, así que le contesté con otra pregunta: y tú,¿eres capaz de renunciar al agua caliente en la ducha? ¿o a la investigación en biología molecular? y no contestó...igual era para no discutir.
Y es que el progreso ya está aquí. Pero tampoco hay que abusar (digo yo...)

1 comentario:

núria dijo...

Es agradable comprobar que alguien piensa lo mismo, tanta tecnología climática a nuestro servicio y tan mal uso que se hace de ella. Yo no lo hubiera escrito mejor.