jueves, julio 07, 2005

Me gusta la playa (II)

Un mes de Mayo quedamos en la playa para tomar el primer sol y regalarnos una paella; el día fue espléndido, con brisa de mar. Era un día ideal para volar cometas, y la playa estaba llena de ellas. Poca gente.
En el cielo las nubes seguían dos ritmos distintos, las nubes bajas se movían lentamente y a ratos tapaban el sol, pero las mas altas, más trasparentes, iban muy deprisa y se deshilachaban.
Vimos un arco iris en el cielo que se abría hacia arriba; Lluis dice que es un fenómeno meteorológico imposible, que los arco iris se abren hacia abajo por una ley física, pero lo cierto es que lo vimos, y un buen rato. Igual era el borde del agujero de ozono...ya puede ser, porque nos quemamos la piel sin darnos cuenta, durante la modorra de la botella de blanco Manuela (Naverán).
Antes del vino tomé dos bocetos a lápiz; durante el verano pinté uno al pastel, el otro al óleo. El óleo lo colgué en el blog de ayer: el formato era muy pequeño y omití las cometas y la gente jugando a voley.
Aquí está el pastel, francamente peor, según mi gusto, pero más fidedigno. No voy a enseñar solo lo bonito...