domingo, octubre 16, 2005

Abrir cajitas

Para las naturalezas curiosas (o abiertamente cotillas) no hay mayor tentación que una caja cerrada.

Sea de lo que sea la caja. Sea grande, pequeña o mediana, bonita o anodina. Sea donde sea que la ves (en unos almacenes, en el trabajo, en casa ajena). Aunque sepas positivamente que está vacía. Nada más verlas se dispara un reflejo irrefrenable de levantar la tapa. Un cosquilleo baja por los brazos hasta los dedos y la cara se inclina para mirar.

Casos particulares son las ollas al fuego (¿quién es capaz de resistirse a mirar y oler un guiso?). Otro son los joyeros; ahí ya hay que pedir permiso. Otro son los cajones y armarios -siempre que no entren en el capítulo de intrusión en propiedad privada, por ejemplo en los hoteles, por ejemplo los mueble-bar: hay que abrirlos todos. Más casos particulares, las neveras: sabes positivamente que contienen lo mismo que ayer, pero hay que abrirlas. Las cajas de lápices de colores, las de pintura (irresistibles), los CDs...

Mi madre se ríe de mí porque una y otra vez al llegar a su casa abro todas las cajitas de la mesa de centro, de la estantería. Casi nunca hay nada dentro. A veces algo sorprende, para bien o para mal.

Tal vez abrir cajitas sea como desvelar pequeños secretos, claves ocultas que despiertan curiosidad.

9 comentarios:

Hanna B dijo...

ay una caja cerrada! qué gran reto..! las mías en general solo guardan un caos de papeles, recibos, tikets, entradas y cosas sin valor (eso lo dice la mama, yo claro, no estoy de acuerdo..)
mi ex montó una "caixa del temps" con cosas variadas de gran valor sentimental (papelotes principalmente) hace la tira de años. creo que quería volver a abrirla cuando hubieran pasado 25 años...

Luc dijo...

En los hoteles suelo mirar si hay una biblia en el cajón, no para consultarla sino sólo para saber si hay una. Y también porque el mini-bar ya no se abre si no has dejado tu número de tarjeta en la recepción. Cuando estoy en casa de amigos me limito a mirar las estantarías para ver los libros y los CDs que tienen. Con esto ya estoy suficientemente ocupado durante un par de horas.

Las ganadoras del concurso "bolsitas de té" podrán venir a recoger el premio muy pronto.

Hans dijo...

... y los blogs son como las cajas cerradas. Tienen alguien detrás que tratamos de concebir a través de lo que escribe, y así vamos abriendo poquito a poquito la katiuskácea caja :-D.

Xurri dijo...

Hanna, ahora que lo dices, tengo varias cajas temáticas: la del cole, la del insti, la de los novios (alguno con caja propia), la de niña, la de la niña, etc. Soy de la raza coleccionista de nostalgias, para desespero de mi santo, que es del género de no guardar ná.

Luc, el premio será un té y un scone?? ¡¡Ole, ole!!

Hans: PRECISAMENTE. Ese es el motivo y tema del post.

Hans dijo...

Q.E.D. :-D
BTW, en mi casa es al revés: yo soy acumulador, MBO todo lo contrario.

Alfredito dijo...

Escribí hace poco un post de cajitas. Y hace poco me mandarfon un power point de cajitas de amor con gatos y perros, precioso. Abrir cajas duele a veces, y siempre se nos pone cara de niños traviesos.
Un besito.

Xurri dijo...

Hans: en paz, en paz...;-)

Alfred: la cara de travieso es como la inclinación del cuello para mirar bajo la tapa. In-evitable. Miraré tu post.

Luc dijo...

Lo has adivinado, Xurri. Lo del scone lo veo más complicado; a ver cómo sale el experimento.

namaga dijo...

mmm!
me alegro de abrir tu cajita-blog