sábado, octubre 29, 2005

Madrí, Madrí, Madrí...

He estado de mini-viaje, y he podido comprobar una vez más:
  • que el fenómeno de bloqueo del tráfico con la lluvia es un mal universal,
  • que los paraguas son un invento claramente mejorable,
  • que es una gran cosa que, de viaje, te entiendan al hablar y entender al escuchar
  • que los catalanes despertamos una antipatía sin fronteras, así en abstracto
  • que los madrileños individualmente no nos tienen antipatía, o disimulan muy bien
  • que hay pocos madrileños de Madrí
  • que la gente es más dicharachera allende el Ebro,
  • que el servicio en los restaurantes es más atento
  • que los taxis en Madrí son más baratos,
  • que los hoteles en Madrí son más baratos
  • que el puente aéreo es deplorable e irritante,
  • que sin mar no me oriento
  • que de noche y de copas a las 2 ya estoy pálarrastre


En el viaje de vuelta, gracias a un retraso iberia-plus, he podido cotillear en detalle la historia de de una parejita muy mona ella/el.

Compañeros de trabajo, se han confesado casi a la vez que los dos abandonan el trabajo, que los dos están en entrevista para un trabajo que si no era el mismo, casi. Ella está muy nerviosa porque no sabe qué hacer, está pasando un momento inestable, con lo del trabajo, no se decide. Él le anima y le da consejos, muchos (alguno bastante bueno, he tomado nota por si me hacía falta luego). Ella dice que está fatal y que le ha pedido visita de urgencia a su psicóloga que es un sol y la recibirá el lunes aunque sea puente. El confiesa que también va al psiquiatra porque la mujer y los niños y el trabajo son demasiado y está estresado y se va a romper. Le hacen hipnosis. Detalles de la hipnosis.

Entonces (cambio de marcha) ella confiesa que eso no es todo, que es que hay más, que se ha liado con un cliente, jatetú, y que éste le ha dado puerta y está hecha polvo, porque si se queda le tocará trabajar con él y vaya plan. Además le sabe mal (intuyo que se ha enamorado). Consejos de él sobre separar personal y profesional (más notas por si acaso). Aquí se han cogido de la mano (la del anillo de casado de él no, la otra). Más consejos y buenas palabras, alguna lagrimilla de ella que ha servido para poner la cabeza en el hombro de él y un par de carantoñas.

Entonces voy y me duermo. Aiiis. Qué desastre. Me he perdido si había beso o no. Armonía si parece que había.

Me ha despertado el ruido de los azafatos (3 chicos como 2 soles) que vendían bebidas, bocatas y cafés. No nos han dado ni un cacahuete de cortesía, teniendo en cuenta que aterrizábamos a las 3 pasadas y llevábamos sentados en el avión desde las 11:30 de un sábado...

Para el aterrizaje ellos seguían de la mano, más monos... la conversación ya era más ligerita y con alguna risa. Él se iba en coche, ella tren y metro. Decían. Yo ya me he preparado para bajar, pero he aprovechado para mirarles la cara (hasta entonces no había levantado la nariz de mis de sudokus). La mar de normales.

N fin, un poco de antropología-puenteaereo.

11 comentarios:

Hanna B dijo...

y no te han preguntado que haremos con el cava? a mí me lo han preguntado varias veces (telefonicamente) en plan simpatico.. buffff.... quiero preparar una respuesta pero aún no se muy bien cual.
interesting la historia! como que te has dormido!!! quedamos sin saber si hubo beso..!!! jops..

Albert dijo...

A mi no m'agrada gairte viatjar, però veig que em perdo coses molt, però que molt interessants. Ja se sap que a la feina, amb la d'hores que hi fem, pot passar de tot.

Luc dijo...

Hanna, la cava l'haurem de beure nosaltres mateixos. Me he quedado muy intrigado con la historia de la parejita. ¿Continuará en la próxima entrega?

Hans dijo...

Luc, si el "nosaltres mateixos" (nosotros mismos, creo) nos comprende a todos (todos, catalanes y no catalanes), está muy bien. Si no, estás haciendo el juego a los cavernícolas.

Xurri dijo...

la historia de la parejita acaba aquí por lo que yo sé. No sé porqué pero me dá que ellos la van a continuar; parece que ella sentía debilidad por relaciones inconveneintes, y a el no le incordiaba en exceso el anillo. En cualquier caso tendremos que quedarnos con la incógnita porque no me enteré de más.
Albert, ya me gustaría haber podido cotillear algo de más calaje, no sé, una nueva fórmula de la eterna juventud o algo en plan Dallas, pero te aseguro que la conversación que cotilleé (me da un poco de vergüenza, pero es que soy cotilla) la podrías haber pilladfo tu perfectamente en el parque con tu chicotet. No te pierdes nada en el puente aéreo, el ambiente es muy parecido, te lo prometo.

El cava, el cava: NO ME GUSTA, pero ahora me veo en el dilema de beberlo haciendo de tripas corazón por una cuestión entre patriótica y antiabsurdo. en fin, porqué no les habrá dado por boicotear los blancos del penedés, entonces si me lanzaba a la defensa consumiendo como una posesa!!!!! (hips)

Hans dijo...

QUE LO SEPAS, REINA: HE SIDO TU VISITANTE NÚMERO DOS MIL.

Lo celebraremos con un Waltraud, for instance :-D

Besos.

Albert dijo...

Deia (quan he esborrat el meu propi comentari) que al parc he "gaudit", per exemple, d'una mama que, a través de conversa telefònica a "grito pelao"enviava a la merda al seu ex, "que no te enteras de ná". Sense cap vergonya, això sí, la senyora estava bastant sulfurada. Coincidim en el tema cava/vi. Jo només compro dues ampolles de cava Juvé Camps cada any. No crec que aquest any en compri quatre per molt boicot que hi hagi.

Xurri dijo...

Hans, no podía ser otro más ilustre el que cambiara el millar. Te insto q que mantengas la tradición de ahora en adelante con el 3000, el 4000 y el 5000, de momento.
También puedes intentar pescar los número primos, en cuanto lleves unos cuantos premio gordo.

Y un día de estos voy a tener que confesar que soy una ignorante en materia de vinos, especialmente a tu lado que me tienes acomplejada con tu erudición como demuestras en tu post negre i blanc, que me ha dejado muda por completo, con mi don simón.
Me ENCANTA el vino, y distingo (por lo general) uno bueno de uno malo. En familia la carta de vinos me la pasan a mi, más que nada porque así les dejo en paz (cuales tienen, cual queréis pedir, no ese no, y tal...). Pero de ahí a entender de vinos hay un abismo, que es el que hace que nunca haya probado un Waltraud. Un día me desasnas, vale?

Albert, d'aquestes ties també n'hi ha al pont aeri, el que pasa es que no donen per un post. I coses més cutres també. I molta molta conversa de garrulus d'aquests que estan casats amb aquestes ties, tot el dia parlant de diners i de clients i de farras sense la parenta. Tot sovint penso que si ens estrellem (deu no ho vulgui) el meu kharma (i "my flesh") es barrejaran amb els d'aquesta penya i m'agafa un nosequé, de tornar corrents a casa amb la meva nena i el meu amore...
I ja em sap greu ja, pero es que el cava... puaj!

pab dijo...

Yo creo que hay algo en la telita que cubre los reposacabezas, o en el hermetismo de las cabinas que invita a compartir intimidades. O tal vez sea la perspectiva de compartir unas horas en uno de estos asientos diseñados para dar dolor de espalda con una persona a la que apenas conoces.
Si luego la parejita se lia y resulta que tienen que pugnar por el mismo puesto en otra empresa la cosa adquirirá ya tintes de epopeya negociosentimental de clase turista.

Xurri dijo...

Si Pab, es como la cabina de un ascensor pero muuuucho más largo, y con comida incluida, incluso sesteo. Uno puede llegar a intimar bastante, si supera el instinto homicida que general la claustrofobia.
Aqullos dos puede que se lien, ya se sabe que el estrés libera hormonas a puntapala y estaban nerviosillos, los dos. Y noséquémedá que si se lían, la chica pierde el empleo. A él lo vi más puesto y preparado para el escalado.

Alfredito dijo...

Buenísimo, me has hecho reír. Gracias.
Un besito fuerte.