sábado, enero 07, 2006

Habas, premios y carbón


La tradición catalana del roscón de reyes es de lo más práctica. Con emoción y suspense se regula el pago de un postre redondo y democrático - tipo sardana o logo UCD -, que consta de brioche relleno de mazapán y adornado con frutas confitadas y azúcar.
En él se ocultan alevosamente el haba (quien la encuentra paga el postre) y la figurita de premio (quien la encuentra es nombrado rey y se le coloca una corona dorada de cartón provista a tal efecto - y al de evitar que el papel de envolver se adhiera al dulce del la superficie).

Y para que nadie se confunda viene con instrucciones:

Si la fava tu hi has trobat
paga el tortell sens recança
i no perdis l'esperança
seràs un ser afortunat.

I si t'hi surt la figureta
no et quedarà més remei
que ser coronat com a Rei
d'aquesta festa distreta.

Tradició, sana alegria;
formen en la taula anell,
i mengem tan bon tortell
en pau i franca harmonia.


La figurita es, generalmente, un rey mago de porcelana, tipo clásico. De año en año vas acumulando y con suerte consigues los 3 con el paso de los lustros.

Pero la progresiva iconoclastia que va cargándose las tradiciones más rancias hace que últimamente no sea imposible extraer del roscón desde un cochecito metálico a una cestita de porcelana, o incluso al propio e ictérico Homer Simpson coronado, con birra y báculo.

Que lo muerdes sin querer y dices PUAF!

Supongo que por cuestiones higiénicas se suele envolver la figurita en papel de aluminio. Lo cual añade, para los que contamos con numerosos empastes metálicos, un punto de temor a la intriga y el suspense habituales. Porque si muerdes el metal te produces una mini-descarga voltaica de baja intensidad en toa la pulpa dentaria, de lo más inesperada y molesta.

Hay trukis pá pillar sorpresa. Por ejemplo ofrecerte a cortar el roscón, que a veces con el cuchillo aciertas en una u otra y ya tienes pistas. Las partes del roscón más hinchadas son las que con más probabilidad tienen sorpresa. La fruta no suele estar justo encima. Además los pasteleros suelen poner una cosa en un lado y otra a 180 grados de la primera. Pero bueno, aún sigue quedando una buena parte de azar.

Ayer en el primer cacho me tocó el haba. Lo cual era altamente probable (éramos 3 a la mesa) y tampoco me importó demasiado, pues ya había pagado yo el roscón y tampoco fue una ruina. En la segunda ronda también me tocó el rey, así que acto seguido me coloqué la corona sin sonrojos y me sentí como una reina que daba un banquete. Lo cual no era el caso, ya que fuimos a comer de gorra a casa ajena y nos pusimos las botas by the face. Por cierto, qué bueno estaba tó!!!

Respecto al tema regalos nada digno de mención, no como en otros blogs donde deben haber sido muuuuy buenos y los reyes se han lucido.

Aquí nos trajeron los clásicos guantes, bufandas, calcetines y ropa interior. Ah, y también carbón, por malos. Y digo yo que sería una especie de represalia sindical por mis comentarios navideños sobre Rudolph y otras herejías. Qué poco sentido del humor....

5 comentarios:

Alfredito dijo...

A mí aún me queda roscón, porque en la pastelería de mi barrio se pusieron muy chulos y no hacían reservas de roscones, por "dónde los vamos a poner"...y es que la tía es de un antipático que flipas. Actué desde la lógica del consumidor racional y me dije que pues me lo compraba en otro sitio. Y me fui al Corte Inglés, que es el padre de todos los roscones y la madre de sus pasteleros (y que tengo uno al lado de casa más que nada) y resulta que solo tenían tamaño King Kong, que será por lo de la peli me imagino yo, y me dije, pues nada, Alfredito, venga con él, que un día es un día. Y compré uno enorme relleno de nata además, que ya sé que no es el purisimito tradicional, pero qué le vamos a hacer. puestos a iniciar una revolución...(antes de que lleguen las tropas del tal Mena). Y nada que estamos comiendo roscón por un tubo. He de decir que está buenísimo. Que le den morcilla a la pastelera de mi barrio.
Besitos, reina.

Hanna B dijo...

no sabia pas que fuera una costumbre catalana..!
aunque si que es cierto que en catalunya es tradicional (no sé si se mantiene aún) el tortell de nata los domingos, que es un roscón pero sin sorpresillas...
para que no se diga que no nos comemos ni un rosco (juas)
me quedé con el rey, jeje, y con la corona, que me he puesto un ratito esta mañana mientras faenaba con el mocho. da cierto subidón ;)

Pablo dijo...

Muy curiosa esa tradición, no tenía idea de que existiera algo semejante.. lo cierto es que por mis pagos no se le da tanta importancia a los reyes magos y se prioriza siempre la navidad. Comemos rosca de reyes, pero no tiene ni habas ni figuras, a lo sumo trae un huevo cocido, con cascara y todo que por cierto queda muy feo y su procedencia es tan dudosa que siempre se acaba por tirarlo a la basura... Bueno , un abrazo a todos, me causa mucha satisfacción conocer cosas nuevas todos los días, en algunos añitos me daré una vuelta por la madre patria y procuraré que sea para reyes jeje.

bellosoli dijo...

Jo he tingut sort i no m'ha tocat ni la fava ni el rei. Així que ni sóc rei ni pagador! crec que no m'ha tocat mai (que ja és casualitat però és cert!) així que no se que es sent en mossegar la "sorpresa". Això dels regals mai es sap, jo volia uns guants i no m'en han portat!

MH dijo...

¡Homer Simpson! ¡Mola!
¿te ha tocado?
Musquis, eso es lo que yo llamo suerte. Como cuando te dan una lata extra en el pack de seis de birra.