sábado, febrero 04, 2006

Perspectiva

Mi percepción de las cosas depende de cómo las miro.
Las escalas y valores con que las mido, lo que espero de ellas, lo que me dan, con lo que las comparo...

Todas, incluso aquellas más idealizadas, se relativizan una vez puestas en perspectiva.

Que se trata aproximadamente -el poner en perspectiva- de analizar el punto hacia el que las cosas tienden, sus relaciones de tamaño con lo que las rodea, y (concretando) el espacio que ocupan en nuestro campo visual. Creo(*).

Lo cual, dedicándole al concepto el tiempo y pensamiento que merece, es de lo más informativo.

El punto es: solo por que sea grande, o escasa, o difícil, ¿debemos desear una cosa?. Aplicando la teoría de la pintura, algo más visible está más cerca, tiene colores más brillantes y está más definido que lo que usamos como referencia. Ergo desearlo más: parece que sí, acapara nuestra atención.

Pero ¿qué hay de lo que ya tenemos? Supongo que estamos acostumbrados a que sea sólo el marco de fondo, lo que marca el tamaño de lo demás. Por lo tanto ni lo vemos ni lo medimos: está, al servicio de resaltar lo nuevo, lo codiciado, lo ambicionado. Lo nuevo destaca, lo ajeno desata la codicia, lo difícil la ambición.

Pero ¿Y si en una inversión de valores midiéramos lo que llena nuestra vida frente a lo que queda fuera de ella, en vez de al revés?

Entonces, oh brother... qué felices seríamos.

Disculpen la filosofada.
_________

(*)Leonardo da Vinci, Tratado de la Pintura:
«La ciencia de la pintura comprende todos los colores de la superficie y las figuras de los cuerpos que con ellos se revisten, y su proximidad y lejanía, según proporción entre las diversas disminuciones y las diversas distancias. Esta ciencia es madre de la perspectiva, esto es, de la ciencia de las líneas de la visión, ciencia que se divide en tres partes; de éstas, la primera solamente comprende la construcción lineal de los cuerpos (perspectiva lineal); la segunda, la difuminación de los colores en relación a las diversas distancias (perspectiva de color); y la tercera, la pérdida de determinación de los cuerpos en relación a las diversas distancias (perspectiva menguante) (...).»

9 comentarios:

bellosoli dijo...

Això de la perspectiva em fa recordar la perspectiva cònica i els seus punts de fuga... quin mal rollo! Però crec que és cert que les nostres ambicions es solen centrar massa en la novetat que destaca i no pas en el marc que l'envolta, i a la gent li costa massa adonar-se'n que un sol punt del quadre mai no pot ser tan important com tot el que l'envolta que és, en definitiva, el que li dona sentit.

Les coses quotidianes, les que no li donem valor per ser massa assequibles, són les que realment donen sentit a les nostres vides. Malauradament sembla que necessitem pèrdre-les per anonar-nos-en, i hi ha gent que ni així se'n pot adonar.

Hanna B dijo...

la perspectiva siempre se me ha dado fatal. las cosas solo las veo cuando las tengo delante de la napia y a veces, ni así... glups!
soñar es gratis y enriquece mi vida como los cubitos maggi... :)

tatxe dijo...

¿ya hemos vuelto a comer en ayunas?... mira que el doctor te dijo que ni se te ocurriera.

Por lo demás, la perspectiva es muy dependiente de tu perspectiva. Algunos darán más importancia a unas cosas y otros a otras. Bien cierto es que a nivel general y filosofando todos podríamos estar de acuerdo, pero a la hora de tomar las microdecisiones (las que marcan la diferencia) no creo que ese consenso perdurara.

Albert dijo...

El que més gràcia m'ha fet del teu post és que al principi no he entès que parlaves de pintura. M'ha semnblat ben bé que parlaves de la vida. I sí, la perspectiva ho fa tot força relatiu. Ara, no estic tan segur que el que sigui més visible sigui el que més desitgem. Més aviat al contrari. I sobre el que ja tenim, més val no parar a pensar-hi gaire. No tinc ganes de saltar per la finestra.

pere dijo...

Quin tema més complicat el de la realitat i el desig, el de la proximitat i la llunyania, el del conegut i l'inconegut, el de la valoració dels colors. Què t'hem fet els teus lectors, xurri, perquè ens plantegis aquests dilemes que et planteges?
En el pla ideal, jo no tinc dubtes, opto per tot, amb desordre o ordenat. Després repasso les meves possibilitats i circumstàncies, els meus valors apresos...

Xurri dijo...

Supongo que si, he vuelto a comer en ayunas.
Siento si el post era un poco espeso, igual es que últimamente también yo estoy un poco espesa. Estoy cansada y me hago a mi misma la célebre pregunta existencial: PERO... PÁ QUÉ?? (tanto correr detrás de metas, con un palmo de lengua fuera, cuando con la mitad basta y en casita se está tan agusto). El rollo "die pastanaguen". Que es curioso ver cómo funcionan las motivaciones humanas.

Y como dicho así queda un poco garrulo, pues voy soltando la misma cosa una y otra vez en en formatos infumables.
Así que hago hábito de enmienda (que nadie salte por la ventana, Albert, y adoro a mis lectores, Pere) y procuraré volver a mis crónicas puente aéreo, que son más amenas.

Dicarlo dijo...

Ara entenc perque sempre catejaba el dibuix técnic.

Glups!!!!

Hans dijo...

Ni se te ocurra, Xurri: éste es un blog "la entrada más sagaz para el lector más inteligente". Sé liosa cuando quieras: nos gustas así. :D

Alfredito dijo...

A mí el dibujo se me daba fatal. Y las perspectivas ni te cuento. Es posible que esa dificultad manual sea la culpable de esa imposibilidad de situarme en el mundo de una manera cómoda, es como si me viniera grande, o pequeños, como si me tirara de la sisa, es como si me hubiera colocado en el lugar erróneo, o tuviera las lentes mal graduadas.
Me gusta tu post, porque es capaz de crear la confusión necesaria, la turbulencia, la tangencialidad, y ahí sí, ahí me siento como pez en el agua.
Besitos.