domingo, febrero 12, 2006

Se me cruza la hormona

A veces se me cruza la hormona. (aquí a la izquierda de la pantalla una molécula de estradiol. ¡Que se sepa que cara tiene!)

Entonces la ropa encoje, sin pre-aviso, y sus colores viran hacia tonos poco favorecedores y que en ningún caso cuadran entre si. A los jerseis les salen bolas que ayer no estaban. A las medias, carreras. Los pendientes están desparejados y el collar que buscas ha desaparecido.

El espejo la toma contigo, y delata como con aumento cada uno de tus defectos de forma y/o color. Las ojeras verdean. Pestañeas y el rímel te marca la cara. Vuelve a empezar. El pelo se lacia y se empeña en tomar direcciones depresivas - mientras tu (fea) cara parece crecer. Las canas flotan hacia la superficie del peinado. El conjunto se eletriza con el secador. Acabas haciéndote una coleta - nada favorecedora. Que te tira del pelo. Te manchas la blusa con el perfume. Cámbiate otra vez.

A los diez minutos de llevarlos, los zapatos (nuevos) ya no parecen tan cómodos y francamente te hacen daño. Sigues creciendo dentro de tu ropa a base de bultos aquí y allí, delimitados por costuras a prueba. La blusa te tira de sisa y de espalda (malditos tejidos sintéticos). Te miras en el ascensor y descubres que verdeas. Vas HORRIBLE. Mientras conduces de casa al trabajo la ropa se reduce otra talla (debemos ir por la 34?).

Una vez en el trabajo, nadie te entiende a la primera. Ni a la tercera. Actúan de forma ineficiente, por el camino más largo, haciendo chapuzas. Las esconden. Esperan que no las veas. Las ves. Te autocontrolas para ser asertiva - con éxito limitado. El prójimo se contradice a la velocidad de la luz - pero rectifica a la velocidad de la ronda de dalt a las 6 de la tarde -(un miércoles). Te cierras a escribir informes y tecleas con un promedio de 20 errores por segundo. Las tablas no cuadran. No encuentras las referencias.

El teléfono no para. La gente quiere HABLAR. Tú no. Te malinterpretan. Hay que controlarse, a lo peor clarificar, dulcificar la voz. VO-CA-LI-ZAR. Mientras hablas por una línea, llama tu madre por la otra:
(exquiusmi, guansecon)
- ¿Si, mamá?¿Qué pasa?
- Hiiiija, pero que ¿dónde estás?
- Pues ¿dónde voy a estar? mamá, has llamado a mi trabajo... (poddió!).
- Ay, desde luego, como te pones, solo quería saber cómo estás...
- Perdona pero estoy al otro teléfono. Luego te llamo.
-Eres imposible.

Dos horas después de lo previsto llega la hora de irse. Es el momento que el coche elige para desplegar sus pilotos varios de aviso: el ABS igual no va; falta gasolina. Servicio de mantenimiento: fuera de plazo. Ojo con el aceite. Abróchate el cinturón. VAAALEEE!!. Sin duda se le olvida uno. Los zapatos - que ya te han perforado varios dedos y te están, literalmente, matando -van fatal para conducir. De eso no te avisan los pilotos luminosos. Te metes en la caravana. A tu alrededor todo está lleno de gente irritante organizada en un franco complot anti-Xurri. LENTOS. PESADOS.

Camino a casa y para culminar el adorable día empieza la migraña con sus mareos, nauseas y ese latir en la cabeza... aaarrrggg. Te apiadas de tu familia y escribes un sms -escondiéndote de los urbanos - en el que proporcionas la información y antecedentes básicos para que puedan comprender que están a riesgo y que harían mejor de no ponerse en tu camino hacia la aspirina y la cama. Lo intentan y -casi - lo consiguen. Buff. Joé con la hormona.

Que todo esto te afecte no tiene nada que ver con ser estupendísima o elegantísima o flojis o cutre, o competente o competitiva, o modelna, joven, pofesioná, lanzá y maravillllooossa. Ni con la alegría de ser mujé. Esto es lisa y llanamente una putada.

Y con el siguiente corolario concluyo: Los anuncios de chicas sonrientes que hacen el pino-puente son insultantes.

5 comentarios:

nimue dijo...

si no fos perquè reconec el dramatisme de l'hormona em pixaria de riure ara mateix. Em reconec sobretot en la part d'abans de sortir de casa. Subscric lo dels anuncis del pino-puente... :(

MH dijo...

El SPM ataca de nuevo. :D

Hanna B dijo...

aghh! maldita hormona cruel!!
exijo a zp que promueva la ley de la igualdad en la hormona estradiol en publicistas (centrado en los "creativos" que perpetran anuncios sobre chicas sonrientes, saltarinas y alegres, nubes olientes y otros delirios paranoides), jefes, maridos faltones, periodistas sensacionalistas y tertulianos machistas.
ah! me olvidaba: y en usuarios de putas.
he sido abducida por la estradiol (no soy responsable ni consciente de mis escritos)
*con los síntomas llorera injustificada, alteración de la vista y el olfato, migraña y sensibilidad a los agravios, doy por buena la igualdad en la hormona tal.

bellosoli dijo...

Ui! això de la hormona ja em sona! que consti que els nois també ho patim perquè quan a la xicota se li creua l'hormona ho sol pagar amb el xicot! Els anuncis de noies fent el pi són fatals, hi estic d'acord. Quan et miris al mirall i et vegis pitjor recorda que és impossible que hagis canviat d'un dia per l'altre. Segurament segueixes sent igual d'estupenda sols que t'has aixecat amb el peu esquerre i ho veus tot fatal.

Sobre la migranya... això si que no té solució més que paciència i no cedir a les temptacions de voler-se morir per a que pari el dolor. Jo fa tres anys que no tinc cap atac de migranya! i que duri, perquè és el pitjor!

Grigri dijo...

ssíííííí
ssíííííííííí
ssííííííííííííí
ssííííííííííííííííííí!!


Hormona = Cabrona
Anuncios = Bazofia Pura
Mujeres = Sufridoras del 1,2,3!!!

IT'S HARD TO BE A WOMAN..