viernes, marzo 24, 2006

Lujos y privilegios



Imaginad, por un momento, que a unos 20 minutos escasos de vuestra vida gris y absorbente tenéis algo como lo de la foto.

Huele a mar que parece que estás en un barco. Y la luz es tan intensa que echas de menos un poco de premeditación, la justa para haber previsto unas gafas de sol - que no.

Y si resulta que ese algo es un restaurante donde os metéis entre pecho y espalda - entre otras cosas - una botellita de blanco con matices (entre dos) que acompaña entrantes y fideuá, y que todo lo rematáis con unas fresas fritas con pimienta rodeando una bola de helado de vainilla.

Con un acompañante que está - y esto es puramente subjetivo, pero no por ello menos cierto - como un tren.

Pues ese ha sido mi mediodía de hoy. La foto: con el movil, desde la mesa donde comíamos.

¿Tengo, o no tengo, una suerte como para abofetearme?

PS: Este es un post meramente informativo y sin ánimo de crear envidias. No todo va a ser quejarse!.

10 comentarios:

tatxe dijo...

Esto de:
PS: Este es un post meramente informativo y sin ánimo de crear envidias. No todo va a ser quejarse!.

es pura guasa, no? :)

Jordi Gil dijo...

Yo no, pero mas de una envidiosa te saldrá alpaso.

Hanna B dijo...

ohhhhh! super lujazo, qué gusto! y encima sin masas agobiantes a la vista...!
que bien poder disfrutar estos pequeños grandes lujos -y darse cuenta-!
petons!

Albert dijo...

Doncs una mica d'envejeta sí que fas (no por lo del acompañante, ya se sabe...). Una pregunta i una rectificació. Quin vi era? No em crec això de la vida gris. L'olor del mar, pot ser fantàstica.

Xurri dijo...

Plas, plas (Tatxe) y plas, plas (Jordi), encajo las bofetadas (espero que sólo palmaditas cariñosas) correspondientes: me las he ganao.

Si Hanna, súper lujazo - al alcance de todos los BCNitas. Se puede compartir, no es exclusivo.

Plas, plas, dos más, Albert. El vino era este. El olor del mar, fantástico, especialmente porque hacía mucho viento y el mar estaba muy removido. Y la vida puede ser a la vez movida, agotadora y gris. Un dia de estos cuento cómo.

Ala, lectores, no se me hagan mala sangre, que sólo es un día de cada mil, y ayer estaba motivado por un bajón que pedía medidas drásticas de eficiencia garantizada.

tatxe dijo...

No era intención dar bofetadas, simplemente era hacer palpable la sensación de envidia cochina y rastrera que me recorría toda la espina dorsal. Eso si, yo soy de BCN así que confiesa donde está ese sitio.

Xurri dijo...

Vaaale. El lugar en cuestión es el restaurante-bar El Péndulo, en Castelldefels, justo al lado del Hotel Playafels.
De día, cervezas, algunas tapas y restaurante comme il faut. A pie de arena, por lo tanto más que apto para ir con niños, que mientras ellos se rebozan tu te tomas unas cañitas.
De tarde, copas sobre la playa.
De noche música - MUY BUENA - y copas.

Y ahora no se me amontonen.

Pablo dijo...

Ahhh, una mezcla muy rica de placeres: nada como el mar en un dia soleado, un traguito, música y como broche de oro una buena compañia. Me alegro mucho por vos, siempre la vida nos provee de esos guiños que "justifican" las desventuras y, de acuerdo con hanna, darse cuenta es también una bendición. Un abrazo.

manuel_h dijo...

me gustan los posts meramente informativos, con olor a sal alegre. Felicidades y que se repitan cuantas veces sea menester.

bellosoli dijo...

Quin luxe de dinar i de paissatge! sembla que la primavera s'apodera de la blogosfera! Espero que en endavant tinguis més dies com aquest que has descrit!