sábado, abril 01, 2006

Frustraciones

De niños nos toman el pelo a base de bien. Con preguntas del estilo:

"¿tú que QUIERES ser de mayor?"
"¿con quien te QUIERES casar?"
"¿donde QUIERES vivir?"
"¿a donde QUIERES viajar?"


Preguntas todas ellas que te dejan contestar sin más advertencias ni matices.

- Yo seré rica y poderosa. Y astronauta. Y haré el bien.
- Yo me casaré con un príncipe que además será actor y estará muy enamorado.
- Yo viviré en una casa con piscina en el centro de Barcelona
- Yo tendré una casa de veraneo en las Islas Marquesas.


A veces con público y todo. Sin advertirte de tus propias limitaciones y de las que te pondrán otros. Sin alertar de los sinsabores del amor. Sin aclararte lo esencialmente limitado de tu capacidad de obtener recursos. Sin explicar que el tiempo libre es un bien finito. Al contrario.

De pequeño te ríen las gracias, cono si fueran graciosas. Te pagan tus gastos y caprichos, como si fuera para siempre. Te dicen que eres guapo, y bueno y listo. Que todo es posible si tu quieres, si te esfuerzas. Siempre hay alguien para consolarte si te haces daño. Para resolver si te metes en problemas. Para defenderte frente al mundo. Para hacerte compañía cuando estás solo.

De pequeño te crean expectativas desmesuradas, irreales, que te abocan sin remedio a la frustración.

No contentos con ese bagaje, en el proceso de creación de nuestro personaje actual vamos añadiendo nuevas expectativas más elaboradas, aunque no por ello menos ingenuas. Esa imagen de quien somos o QUEREMOS SER es más plausible que la creada en la infancia, aunque no por ello más real.

Una de las pegas de ser crédula y tener buena memoria es que en momentos de pesimismo - tan habituales al final de la primavera - flotan en la memoria recuerdos injustos de expectativas ilusionadas e ilimitadas respecto a la vida en general, y a algunas cosas en particular.

En el proceso devastador de reducirse una misma a ruinas, proceso inútil, absurdo, irracional e inevitable, las imágenes ideales preconcebidas contrastan con las percepciones desilusionadas de la realidad - siempre más cutre que los sueños. Resultando en frustración.

La frustración produce tristeza. Produce desilusión - que es más que tristeza, porque además quita alegría. Produce irritabilidad. Compara, ejercicio nefasto donde los haya: Lo que es, con lo que no es. Lo que hay con lo que QUERÍAS que hubiese. Deprecia lo bueno que hay alrededor. Hace añorar lo que nunca ha existido.

Mal. Hay que saber medir las expectativas. Reducirlas al tamaño de lo real, o algo menores. O al menos aprender a olvidarlas, o a distorsionarlas en el recuerdo. Ya que no somos capaces de evitar racionalmente ejercicios emocionalmente devastadores.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Para estos momentos de gran metafísica existencial de uno mismo sobre la vida, sobre quién es uno, lo que quería ser y todas esas cosas, hay un par de tópicos estúpidos que no por ser tópicos y por ser estúpidos, no dejan de ser útiles.

1.- En la vida lo importante no es lo que llegas a ser, sino el camino que recorres. Los amigos, trabajos, experiencias, etc... No sirve de nada ser millonario de la noche a la mañana sino aprecias el recorrido que has tomado.
2.-Y por otra, uno es lo que es por lo que ha sido. Si lo que en el pasado hicimos de una manera lo hubieramos hecho de otra, ahora mismo no seríamos la misma persona.

Y en resumen, siempre hay cosas que a uno no le gustó como las afrento o resolvió, pero como suele pasar, uno ha de levantarse, quitarse el polvo de los tejanos y volver a ander. También es cierto que a veces a uno le cuesta muchoj levantarse y preferiría quedarse tumbado, tranquilito, con sus dolores y su sufrimiento sin tener que hacer de nuevo el esfuerzo de encarar la miserable vida que a veces pensamos que tenemos.

tatxe dijo...

¿Como que anónimo?, si lo he escrito yo..

manuel_h dijo...

vale, pero también se puede hacer lo mismo con las frustraciones: reducirlas a sus dimensiones reales, porque con demasiada frecuencia tendemos a darles una importancia que no tienen.

besos

pere dijo...

xurri, si tu ja ets una princesa. Quin petó esperes? Pensa que ni les princeses ho tenen tot.

Xurri dijo...

Tatxe, si, que sí. Precisamente, el punto 2 hay que enfocarlo bien, porque si te pones en plan negro, acabas concluyendo que si no eres lo que no eres es por las decisiones que has ido tomando, y claro, jode. Pero sí, te doy toda la razón.

Manuel h, las frustraciones hay que mantenerlas "at bay most of the time" puesto que dada su escasa utilidad y su notoria incomodidad es donde mejor están, lejos de nuestra vista. Una forma es objetivando deapasionadamente. Pero sale el ramalazo amargoso, aún más inútil e incómodo, qué se le va a hacer. Fuera, fuera! (imagen de Xurri ahuyentando frustraciones en delantal, pañuelo anudado a la cabeza, zapatillas de cuadros y arreando escobazos con escoba de mimbre).

Pere: gràcies per dir-me princesa,darrerament la mama ja no m'ho diu, ni el papa. I cal.
En realitat potser no es que esperi petons, potser es que estic coleccionant massa gripaus que no muten en princep. I que ni els gripaus esperen que els besi: en realitat van saltant darrere de donzelles més fresques, en plan "hola wapa, fes-me un petonet i ja veuràs quin príncep que sóc". Ja s'ho tobaran, que és ben cert que ni les princeses ho tenen tot ni els gripaus muten, però... Ho deia en Meat Loaf: no es el que menges, si no com ho mastegues.

El Pensador dijo...

Tot voltant per ca l’Arare_, he anat a parar a la teva —de casa. Ha estat una grata sorpresa. Menys mal que acabes rescatant els post-its de la paperera. Segueix-ho fent; val la pena.

Arare_ dijo...

Xurri, Xurri, que te lo tengo dicho (o no era a ti?)
Buenas dosis de Rachmaninov o, en su defecto, ponte a cantar a la brava!

La primavera té això... pèro a que mola? (la primavera, no això)

Petonets calorosos!!!

P.D. ¿Por qué nos encanta tanto que nos llamen princesas?

En fi... jo de gripaus només recordo aquell gripau blau bavau que vaig conèixer...

Hanna B dijo...

tb estoy con tatxe. pero siempre tendremos motivos para quejarnos y esperar aquello tan fantástico que se ve que nos podría haber pasado, la insatisfacción es (necesaria?) inherente a las personas (inconformistas?)..
hay que saber que tener no da tantas satisfacciones como parece (sólo mentalmente) y que aunque llegues al horizonte, siempre verás otro a lo lejos..

Xurri dijo...

Pensador, es que en las papeleras encuentra una lo que no te imaginas... son de interesantes!!

Ay, Arare_, que si que me lo has dicho perosque el tema clásico lo llevo flojis, que soy una analfabeta musicoclásicamente hablando. Cierto que cantar ayuda, ya canto, ya, pero de mal...no te cuento. Y lo de princesas hay que mirárselo, està claro que algo falla- ME ENCANTA QUE ME LO LLAMEN, especialmente con la elegancia que ha gastado Pere.

Sips, Hanna, el inconformismo está en la base del progreso. Como todo, es cuestión del justo equilibrio- ains, maestro, ilustra a este tu pequeño saltamontes....

Jordi Gil dijo...

Supongo, creo, que cuando somos pequeños nos deberian de haber enseñado a pescar, en lugar de pescar por nosotros. Y deberian dejarnos pescar nustros propios peces, en lugar de decirnos que en algún lugar hay peces así de grandes. Pero solo lo supongo.

júlia dijo...

Pues una vez escuché a una señora mayor -más mayor que yo, je, he- que comentaba que antes te decían que venías al mundo a sufrir, que esto era un valle de lágrimas, con lo cual, si alguna cosa te iba bien, estupendo, pero ya vendrían los días malos. Ahora, como parece que todo sea posible se genera, es verdad, mucha frustración.

bellosoli dijo...

la malencolia és un gran mal, sobretot la malencolia del que no s'ha viscut. I és que sovint s'acostuma a idealitzar tant les coses que es deforma el record per tenir allò que realment mai no es va tenir.

De petit ens mengen massa el tarro amb els prínceps blaus i les pel·lícules ens venen massa els enamoraments i els primers mesos de relacions. Però mai no se'ns explica que les coses canvien, que hi ha etapes i que cadascuna és emocionat per si sola però a la seva manera. I la gent en arribar a aquestes etapes ho engega tot a rodar perquè no està preparada per assimilar-ho. I quan ho fa ja es massa tard i toca conformar-se amb el que es te al costat tot i que no es pugui comparar amb el que es va deixar escapar.

I és que el gran mal que tenim és ne no sabem valorar el que poseim perquè sempre aspirem al que mai no es podrà tenir.