lunes, abril 24, 2006

Occidente decae, o "donde iremos a parar..."

De noche, atronada por la música, ahogada por el humo, acalorada por los 37 grados de la horda que convulsa se agitaba a mi alrededor, aturdida por el alcohol, medio ciega merced a la luz estroboscópica, martirizada por mis tacones y sintiéndome poco aposemática en mi entorno, bailaba con una serie de pensamientos intrusivos (ay, mis post-its!!) de lo más interferentes.

Miraba a mi alrededor con mi actitud naturalista (me faltaba mi bloc de campo para anotar y dibujar especímenes, pero no habría podido utilizarlo convenientemente con mi cubata en la otra mano) y veía los distintos fenotipos y códigos de conducta...A saber:

Código 1: Indumentaria. Las hembras, todas con camiseta de tirantes: claro, con tal apretujón humano SOLO se ven la cabeza y los hombros, con suerte si son altas también el escote. Ojo con el negro que hay luz ultravioleta y produce efecto caspa.

Código 2: movimiento. Hay que mover la parte superior del cuerpo tanto como sea posible, ondulantemente o de forma convulsa. En el primer caso se trata de una llamada discreta - acércate, taxi libre. En el segundo caso, especialmente si se acompaña de levantamiento de brazos, se trata de una alocada llamada claramente sexual: EH, TÚ, SÍ, TÚ, QUE BUSCO!!!. La música da igual; de hecho suele ser horrorosa.
Código 3: espacio vital. La lucha por la supervivencia arruina cualquier civismo. Especialmente entre seres del mismo género. Las tías son unas capullas con las otras tías. Te empujan, te queman con cigarrillo sin disimulo, te tiran tu copa y te pisotean para asegurarse un espacio de movimiento suficiente para el código 2. Los tíos creo que hacen lo propio, si bien procuran no cabrearse porque hay riesgo real de pelea física. Las tías con un exabrupto aparentemente tienen suficente satisfacción.

Código 4: tránsitos. La gente se desplaza sin tregua de un lado a otro y las corrientes humanas son ubícuas. Estés donde estés no hay lugar alguno a cubierto del tránsito. El desplazamiento se produce a base de codos, empujándote la espalda, cigarrillos esgrimidos a modo de machete, frotamientos frontales y traseros y demás violencias físicas.

Código 5: aproximaciones. Torpes, obvias, truñas, impersonales. Igualmente elementales las de ellas y las de ellos. Varían de objetivo conforme avanza la noche. Aparentemente, al principio siguen criterios estéticos. Posteriormente valoran el potencial sexual del contacto, buscando opulencias (ellos) - aspecto aceptable (ellas). El listón va cayendo con las horas.

Aquí ya me planto, no destripo más.

Pero entonces me pregunto, mirando a los hombres gorditos, a los calvos , a las mujeres de más de 40 disfrazadas que embuten sus mollas en tubos de lycra, a la gente que sujeta vasos, a los que encienden cigarros, a los que miran y no bailan, a los que tienen la mirada perdida...a toda esa gente sin pareja, con o sin soledad, con o sin anhelos, con o sin esperanzas, que acuden a ligar... ¿probabilidades de éxito? Creo que casi nulas. De ninguna manera son estas las condiciones donde pueden dos personas apreciar su compatibilidad, agradarse, descubrir lo hermoso del otro, abrir una puerta de comunicación. No. Solo pueden obtener - en escasas ocasiones - fornicio. Con suerte.

Nada que ver con los bailes del pueblo, donde todos se conocían, donde los mozos bailaban con las mozas porque era la manera de acercarse a hablar al oido, de tocarse las manos, de verse de cerca. Prolongación de los paseos vespertinos, premios éstos de rondar durante semanas la puerta de la casa, para intercambiar saludo. ¿Qué sociedad es esta? en la que se supone que la forma de encontrar tu media naranja es en una atronadora discoteca poco iluminada, donde ni ves, ni oyes, ni ná de ná? Una basada en el consumo. Una en la que el culto a la individualidad camufla la auténtica esencia del sistema, el consumo insaciable y el completo desprecio por la persona.

Esto son signos de la decadencia moral del imperio, la decadencia de Occidente. Y ahora añadiré aquella frase de mi abuela la castiza, tantas veces oida en mi infancia "Ahay, Zeñó, a donde vamo a i a pará" Decididamente me hago mayor.

20 comentarios:

Pablo dijo...

Hola xurri!! tanto tiempo!
Hacia mucho que no pasaba por acá, lamento los pormenores tecnológicas (lucha eterna humano - máquina) y traumatológicos.
Parece que estuviste zambullida en una rave o algo así, a mi me divierten mucho, me resulta impactante el efecto que produce la mezcla de un poco de alcohol, las luces y la música repetitiva con una dosis hormonal elevada.
Yo soy de los que se sacuden frenéticamente encima de alguna plataforma sin la más mínima pizca de gracia, en soledad.
Dudo que haya gente que pretenda encontrar allá su media naranja, justamente por las razones que vos describís. La mayoría solo va a divertirse, y quizás los autoexcluidos encuentren la oscuridad y el bullicio como refugio (convengamos que después de las 4 muchos juicios se desdibujan y los "feos" se lanzan como tiburones sobre presas que hubiesen perdido instantáneamente en otra ocasión).
De todos modos coincido en esa sensación de escalofríos que da el ver como todo se derrumba, los valores cambian rápidamente y casi siempre para mal.

Un abrazo

tatxe dijo...

Es que yo he sido incapaz de entender para que sirve un sitio de estos... NO puedes hablar, no puedes oir y cualquier intento de relación verbal es pura fantasía. PEro lo más fascinante es que la gente liga y hace sus intercambios de pasión de una manera... digamos "weekly basis". En fin, debo asumir que yo soy un desastre con estas cosas y la única vez que intenté algo, la pobre interfecta huyo despavorida al descubrir que el truco de que no hablaba inglés no colaba porque aunque tenga pinta de guiri, soy de Barcelona y más que menos me manejo con el idioma de cervantes.

Y asumiendo que soy un inutil, y además provado, me he dedicado a investigar como funciona estas cosas y realmente estoy más o menos de acuerdo con Xurri.... es así de decadente,

Alfredito dijo...

Muy bueno, Xurri, muy bueno.
Besitos.

Hanna B dijo...

genial xurri, perfecto, exacto..!! al menos te valió como experiencia para el blog.. ;)
yo te linko, que lo mío ha quedado algo limitadillo, jej..

mmm dijo...

hola...me he colado por aquí...y digo...voy a escribir algo...porque al leerte me he visto pensando lo mismo...

manuel_h dijo...

dios dios dios, así no vamos a ninguna parte. Volveré a estudiar tu análisis, a ver donde puede colar algo de optimismo sobre las posibilidades esas

Arare_ dijo...

Xurri, a quien se le ocurre ni siquiera ENTRAR a un sitio de esos, pordiospordios, que HORROR!!!
Buen post, si señora!

Xurri dijo...

Ya veo que no soy la única que no disfruta sumergiéndose en estado etílico en el humo del tabaco ajeno, puaj, con todo aquel aire respirado. Que se me olvidó en el post, pero que una de las reflexiones compartidas con HannaB era que los lunes ODIAMOS meternos en el metro en plan rebaño apretujao, anchoados con toda esa humanidad somnolienta y sudorípara, pero luego nos dejamos una pasta para hacer exactamente LO MISMO y a oscuras y con ruido y humo. Hay que joerse, con el espíritu crítico que gastamos.
Pero bueno, que será que con la edad estamos para menos hostias, porque de jovencita debo confesar que me encantaba el desenfreno decibélico anónimo, y hasta había llegado a ligar - alguna vez (si, lo confieso, pero lógicamente nada viable).

Arare_ dijo...

Toma y yo! (pero ya hace taaaaaaaaanto... de lo de las discos, digo, que no de los ligues) (que mi santo me lee y si hablo más de la cuenta no veas!)
jejje
bona nit, reina mora!

bellosoli dijo...

Aii... imagino que deu de ser la mateixa mala experiència que na Hanna a la Bikini... m'esteu traient les ganes d'anar-hi! i mira que és una de les meves espines clavades! A mi tampoc m'agrada l'excessiu contacte, sobretot amb colzes, que es dona a la discoteca on el trànsit de gent és constant! I la pudor a fum... buf! horrible! és que no puc suportar el tabaco... Però be, he d'admetre que sóc asidu a les discos, suposo que encara estic en l'edat...

Albert dijo...

Doncs serà que ens fem grans. I què? Si això vol dir algunes coses (no totes, of course) una mica més clares...

manel dijo...

Hay gente para todo y hay espacio para todos. Otros pensarán Qué idioteces escriben estos, y cómo malgastan internet, sin jugar ni chatear ni nada... pues si, nos hacemos mayores...

sagarmat dijo...


     ;   )  

júlia dijo...

Hola, xurri,
Hace mucho tiempo que me pregunto como hemos llegado a estos límites extraños en la celebración de la fiesta y el disfrute de la música. Las primeras discotecas me parecieron bien, porque tenien rincones silenciosos y te liberaban de tener que esperar que algún chico 'te sacara'a bailar. Lo pero es que, en general, incluso en los bailes de las plazas de los pueblos, en las fiestas, ponen la música con tants decibelios que es imposible hablar con nadie. Incluso he escuchado justificar los botellones 'porque allí puedes hablar mientras bebes', cosa que evidencia la necesidad de comunicació y no entiendo como no se vuelve a una moderación acústica más soportable. Debe haber muchos intereses en juego o yo soy ya muy viejita, como tu abuela, casi.

júlia dijo...

donde dice pero debe decir peor.

Grigri dijo...

Xurri, realmente queda poco a añadir a tu discurso. Es genial!
Hay que ver qué burradas somos capaces de hacer la especie humana! Muchas veces nos quedamos perplejos delante el televisor viendo ciertos ritos o danzas de tribus indígenas y nosotros hacemos algo tan incomprensible como encerrarnos en discotecas..

Un buen rompecabezas para el mejor antropólogo, zízeñó! ;P

Hans dijo...

Siejke... a quién se le ocure, Hanna & Xurri.
Las discotecas de mi adolescencia tenían rato para "lentas", y eso era extremadamente útil. Por lo que se refiere a las de hoy en día, estáis olvidando la música, que es lo que hace la cosa definitivamente intolerable (cuando voy a conciertos de grupos que me gustan puede haber igual cantidad de gente, de ruido, de sudor y de humo, pero no lo nota. Y es por la música). La música de baile de hoy día es lo que técnicamente podríamos llamar UNA PUTA MIERDA. Toda ella. De ahí el problema.

issis dijo...

un ingeniero agrónomo lo comparaba con el mercado de reses de vic.
el pelo, la regularidad, los colores, las ubres, el rabo...
claro... acabar buscando un compañero de vida en un mercado de carne...

Xurri dijo...

Vuelvo (que es que sigo sin ordenador, hasta la semana que vienen no me lo darán, si es que en el servicio técnico tienen palabra, que serían los primeros...)y veo que seguís siendo mayoría los que opináis que es una aberración meterse en la disco de noche... pero vive Dios, que aquello estaba abarrotao!!!

Salvo Bellosoli que confiésase asíduo de los antros de perdición nocturnos (eso sí, con remilgos, que si el humo que si ainx la gente y tal)(pero es que Bellosoli ES MUY JOVEN, LEÑE!), y Hans que le pone el condicionante musical (y aún así), semos todos fóbicos totales... será que no somos tus nietos, sino más bien tus compas de clase o tus hermanos pequeños a mucho tirar, Júlia? Isis, tú sí que eres jovencísimo, más que Bellosoli, creo, pero como eres cineasta, pues te lo miras en plan perspectiva. Buena, esa del mercado de canne.

En cualquier caso, a mi ya se me está pasando el soponcio, porque tengo memoria de pez, así que en cuanto me despiste me vuelvo a meter en uno de esos chiringos aturdidores a dejarme los cuartos sintiéndome un diplodocus fuera de sitio, juas!!

Ale, besotes a todos.

Marta Manta Raya dijo...

Comletamente de acuerdo. Ir a esos antros es como los parches reductores: sabemos que no sirven a su pretendida finalidad, pero seguimos repitiendo el ritual. Y lo digo por experiencia.