lunes, septiembre 11, 2006

Mi catalanidad? Ein??

Hoy me han regalado un día festivo con motivo de la Diada de Catalunya. No sé a quién debo dar gracias, pero de verdad que lo agradezco. A la hora en que debía estar subiendo a un avión, para asistir a una reunión que me daba verdadera pereza, me he dado la tercera vuelta en la cama. Y mientras otros discutían sandeces a 2000 Km de aquí sin mí, yo disfrutaba de mi catalanidad.


El hecho de tener que explicarle a unos cuantos extranjeros el motivo de que hoy fuese "bank holiday" sin causa católica aparente, y para más INRI coincidiendo con el aniversario del atentado en NY, me ha llevado a reflexionar sobre cómo comunicar la esencia de esta Catalunya, que me da ese acento molesto de propietaria de PyME, y que me hace arrastrar y cerrar nasalmente la última sílaba de las palabras acabadas en "L".

Debo reconocer que, con motivo de la festividad y mi plan renove de ejercicio y dieta anti-40, me ha costado concentrarme en el ejercicio mental, por lo que he dedicado buena parte del tiempo a divagaciones colaterales. Pero algo he leído aquí y allí buscando respuestas.

Camino del gimnasio me he paseado buscando senyeras, esteladas, barretinas y pubillas, pero me he despistado buscando extraterrestres sociables y chiquititos que me saludasen afables con una pancartita demasiado pequeña, que nadie más pudiese percibir. Pero hoy no he visto ninguno.

Mientras pedaleaba intentando devolver a mi sistema cardiovascular a la treintena, he visto en la tele de la bicicleta (es un gimnasio pijo) a gente trajada transportando flores y un señor de Écija y de traje gris, muy serio y con cara inexpresiva, que más que cantar dejaba caer letra por letra el himno catalán. Como quien hace bulto en el coro de la iglesia. No era el único, pero he cambiado de cadena y me he puesto a ver un corto de Popeye, que me motiva más en mi gimnasia. En cualquier caso, no me he visto capaz de transmitir con palabras a los guiris que esa imagen institucional reflejase mi catalanidad.

Ya haraganeando en mi casa, he repasado los vivos sentimientos enfrentados, y sus emblemas: burros, toros, barretinas y pubillas, flamencas y toreros. Todos me parecían débil sustento para un argumento nacional. Además, desconfío de la habilidad de los guiris (capaces de cocinar paella con mantequilla en sus "Spanish party" cuando vuelven de pasar 4 días en "Barselouna") para entrar en matices con las indumentarias y los animales rurales. Por otra parte, mi condición gamberra y "charnegui" de segunda generación hace que mi reinterpretación de los mismos sea inefablemente iconoclasta.

A partir de ahí he tratado de comprender mejor la esencia de mi patriótico descreimiento midiéndolo, pero no sé, me seguía pareciendo la cosa como poco exportable.

El análisis al teléfono del panorama político bidimensional propio de Catalunya, tipo barrio sésamo (derecha-izquierda, dentro-fuera) no ha arrojado luz sobre una aproximación simplista a la traducción al guirish del conjunto de valores y principios medibles que nos hacen untar tomate en el pan.

Y es que - la vida obliga - me toca tratar con tanto guiri y tan a menudo, que todo lo que sea entender los matices de las frases y las expresiones no verbales de quien me habla (sin tener que usar el traductor universal de Mr Spock), me suena a estar en casa. Y eso incluye desde el portuguès al italiano, con los máximos de confort en castellano y català.

Finalmente me he sentido algo más satisfecha con dos pequeños fragmentos y algunas reflexiones, algo más emotivo y menos icónico, que me han permitido verbalizar que yo nací en el mediterráneo.

Ahí sí que está mi patria, en el sentido entrañable de la palabra.

5 comentarios:

pere dijo...

Saps que enyoro de totes maneres, xurri? El moment en què no tinguem necessitat d'explicar-nos ni de fer aquests discursos oficials tan lamentables. Un post magnífic.

Per cert, t'havia deixat un altre comentari al post anterior en què em donava cops de cap contra la paret per no reconèixer Cadaqués (en tinc un esborrany de post d'aquest estiu que em sembla que ja se m'ha fet vell). Que bonica aquesta part de la costa! Doncs això, que el comentari m'ha desaparegut i ara no el refaré. Que bombin internet els dies tontos!
(M'imagino les teves fotos)

manuel_h dijo...

De esta reflexión, con puntos ciertamente interesantes (tele en la bici? no me parece mal, pero seguro que puedes encontrar otro más pijo aún, donde te pongan a un tipo pedaleando directamente), me quedo con una gran duda al final: ¿valen más las imágenes o esas palabras?

besosss

Hanna B dijo...

está bien lo de tener un día festivo, el motivo casi que no importa ya demasiado, sobretodo entre la segunda y la tercera vuelta en la cama...
el tema ofrendas cada vez es más caricaturesco y ridículo, incluyendo los consabidos silbidos (cansinos!)
las explicaciones a los guiris, qué pereza...!!!!!
la fecha me trae recuerdos tristes, así que he desconectado en el cine, buen escondite :)

manel dijo...

Supongo que siempre lo he sabido sin darme cuenta. Pero ahora caigo en que la tierra que más quiero es un mar. Gracias.

denke dijo...

Segun yo lo veo, ser catalan es uno de los oficios mas dificiles que conozco. Esta tan lleno de contradicciones y tabus, que algunas veces me supera.
Desde pequeñito tengo tendencia al desarraigo, cosa que me hace ver los toros y los burros, como pegatinas que no quiero en mi coche.
Puede que el problema sea que hay demasiadas instrucciones para "ser catalan"; ser del barça, ver TV3, tener un carnet caducado (o caducadissssimo) del club super 3, saberse els segadors...
No se, yo por eso, hago como los ladrones, pillo los dias de fiesta, y corro!!!
(q conste, en el caso de que alguna sensibilidad se haya herido, es a ESO a lo que me refiero, be a catalan must be easier!)