miércoles, octubre 11, 2006

Amenaza de bomba

He llegado hace una hora larga. Me van a dar las 4 de la madrugada, pero no puedo dormir. Para matar el rato y por si me sirve de somnífero, os transcribo lo que he escrito en las horas previas:

Llevo varias horas inerte. Clavada. Estática. Expectante. Con la mirada fija en una pantalla que ahora me habla, ahora no. Que lista los vuelos reorganizados, sus horas previstas, sus horas reestimadas, puertas, cancelaciones, retrasos. Todos los vuelos tienen su código y su apellido. El mío se apellida "Please wait". No está siempre en la lista, no se define. Ahora sale, ahora desaparece, siempre el cortés "please wait".

Escribo en el reverso de mi billete electrónico, pendiente de acabar un viaje extraño, precipitado por una renuncia que no se concreta, espectador de una seducción incompleta. Viaje atropellado, decidido ayer (anteayer) en 15 minutos, elegido entre varias opciones de calendario. Porque había que hablar.

Ahora estoy aquí, callada, midiendo el fastidio en minutos, rodeada de extraños. Esos extraños que pueblan mis otoños e inviernos fríos de desapego, oscuros y lluviosos de añoranza. Estoy sola, esperando que me lleven a casa. Deseando abrigo, descanso, calor, sol, palabras. Deseando estirar mi espalda de esa curvatura de protegerme de los demás, de ese replegarme en mí misma para mantener el calor bajo los chorros de aire frío que me hielan. Deseando la suavidad de mis sábanas, el peso de mi manta, la comodidad de mi cama.

Reflexiono sobre el dilema que se me plantea por segunda vez, de elegir. Dilema forzado - como todos - pues no hay más que relajarse y dejarse llevar para que la elección tome vida propia, inhibirse para que el camino se dibuje solo. Ya pasó hace algo más de un año, y otra vez, antes, tres años atrás, y aún hace 5 años, y... los caminos tienen esa natural tendencia a bifurcarse, y en cada horquilla la pregunta ¿qué?. Siempre nos pillan sin mapa, y a cada paso nos dejan un poco más lejos de la níñez, del potencial indefinido, de la libertad de elegir.

Como las migas de Gretel, sigo las pistas de mi camino en este rato absurdo, derrochado y definitivamente perdido por la paranoia antiterrorista del reino unido, motivado por la sospecha de agresión de un equipaje - se rumorea que un líquido sospechoso de un argelino, lo se de buena tinta, me lo ha dicho un capitán que fomenta la fobia comentándolo por megafonía - sospecha que ha paralizado un aeropuerto entero, miles de personas amenazadas por un tubo de pasta de dientes (argelino). Catatonia súbita que nos ha arraigado a la terminal 2.

Al llegar no se podía llegar. luego sí, luego nos han evacuado al piso primero, luego a la calle, luego nos llamaban por vuelos, de destino en destino. Nosotros obedientes, dando gracias al clima por no llover. Salid, entrad, volved, id a facturar, esperad. Este caos se llevará su tiempo. No, no sabemos cuanto. Es por vuestra seguridad.
Da igual que sintáis una urgencia imparable por volver a casa. Esperad, y usad el vacío del lapso de tiempo que no existe para reflexionar´sobre qué hacéis aquí, qué os trae, porqué no estáis en casa como los demás.

Mi vuelo sigue mudo. Ahora desaparece de la pantalla otra vez. Sin puerta, sin hora, sin confirmación. Como yo, que sigo sin saber que hacer en otra encrucijada, sin mapa, sin instrucciones, sin brújula, sin oráculo, sin guía. Elecciones que el tiempo me trae cada vez con más frecuencia. Bromas, alarmas de explosión en el país de los guiris, caos en la capital del business. Tengo frío, y sueño, y quiero irme a casa, porque no sé qué hago aquí.

Gente, no voléis en martes.

PD: No hay foto, que blogger no se deja.

13 comentarios:

martí dijo...

Ufff... espero que descansis.

Una abraçada.

bellosoli dijo...

Les esperes a l'aeroport són fatals, de vegades el cap dona més voltes de les que hauria. Maleïdes paranoies anglo-saxonges... un post molt trist, transmet cansament i fins i tot decepció... una gran desorientació. Massa hores a l'aeroport. I sobretot és pertorbador... aquesta renuncia que no es concreta, aquesta seducció incompleta... antics dilemes que revenen...

espero que hagis descansat i que la pluja d'avui t'ajudi a aclarir la ment.

bellosoli dijo...

se m'ha oblidat dir-te que m'ha agradat molt aquest post, la manera com està escrit, i com m'ha acompanyat, mentre el llegia, en aquest matí fosc i plujós. Crec que sóc adicte a la nostàlgia.

Hanna B dijo...

en tres minutos me he metido un ratito contigo en ese aeropuerto hostil, con esos anglosajones paranoicos y ese orden dentro del caos... como a bellosoli, el post me ha gustado, es tan cercano y humano.. y a la vez rebota que toque aguantar esos "daños colaterales" tan insignificantes vistos desde un despacho, o desde una guerra feroz, pero tan puñeteros porque te impiden algo tan necesario como volver a tu casa despues de un día largo... impotencia total y resignación obligada.
espero que tu dilema se resuelva sin demasiada demora y felizmente.
besis

Arare_ dijo...

Xurri, fes allò que el teu cor et dicti (huaaaaaaaaaaal-la que bé m'ha quedat)

Però és en sèrio!!!

No te dejes guiar "sólo" por la mente, ok? Sigue "también" tu intuición.

Odio los aeropuertos. Odio las mareas humanas. Odio los viajes en días en que todo el mundo viaja.

Ah! y aunque no soy supersticiosa, no volaré ni me casaré en martes, si puedo!
;)

Gràcies, la caixa rosa me la guardo - és preciosa-
Els texans em queden molt bé, a mi, que necessitaria una mica més de cul. I la samarreta, ni pintada! Gràaaaaaaaacies!!

Marga F. Rosende dijo...

Como diría nuestro Hans, grande Xurri. Siento mucho tu trasiego y espera permanentes. No nos conocemos, pero me encantaría haber estado contigo en la espera, haciendo bromas y cambiando el mundo entre control y control.
Un beso preciosa

Albert dijo...

Sobre l'elecció, el dilema, "las horquillas": please wait?

pere dijo...

Arribo tard a l'aeroport: ja has anat a casa, ja has dormit, potser no prou. Avingudes, carreteres, corriols, bifurcacions, sempre fent camins incerts, sempre una mica de solituds, sempre inquietuds... la vida va, alenteix el seu curs, vola, t'ofereix un descans momentani, fa el que li sembla, i sovint t'ofereix camins que ja no veus.
Ah, però la vida, malgrat tot és bella de tant en tant.

Hans dijo...

Jatetú, pensaba que el anillo azul estaba protegiéndote de este tipo de coñazos, aislándote de estas bifurcaciones poco soportables. Me refiero al del aeropuerto, claro: el otro, tú y yo lo sabemos, está resuelto. Completa y absolutamente resuelto. Y además, no te quepa duda, para bien.
P.S.: Y sí, Marga tiene razón: Grande, Xurri.

egotista dijo...

No sé qué añadir a lo que ya han dicho los demás. Pero no quería pasar por aquí sin decirte que te he leído y que quiero seguir haciéndolo... Un beso grande!

manuel_h dijo...

a veces da la impresión de que los aeropuertos se hicieron para joder (en el peor sentido), y para esperar jodido.

Además, parece ser que de vez en cuando llegan y salen aviones, pero eso debe ser secundario.

Han pasado varios días. Seguro que todo va mejor.

besos

denke dijo...

vaya...
veo que la semana pasada no fue buena para nosotros.
nunca sabemos donde nos espera una de estas esquinas, que al doblarlas, lo cambian todo.
un abrazo

jbauer dijo...

Creo que las miguitas no eran de Gretel, pero a parte sde eso, vaya odisea.
Esta semana será mejor.