domingo, marzo 25, 2007

Que sais-je?


Y una lectura algo distinta esta vez.

No es novela negra. No es obligado leerlo, claro.

Michel de Montaigne (1533-1592)

(...) Si el hombre fuera prudente, atribuiría a cada cosa su valor verdadero según fuera más o menos útil y propia para su vida.(...)

(...)Pues hago que otros digan lo que yo no puedo decir tan bien, ya sea por la pobreza de mi lenguaje, ya por la pobreza de mi juicio (...)

Ensayos. Capítulo XXVII :

(...)Y vuelvo a mi descripción de una amistad más justa y mejor compartida.

Omnino amicitiae, corroboratis jam, confirmatisque et ingeniis, et aetatibus, judicandae sunt. (La amistad no puede ser sólida sino en la madurez de la edad y en la del espíritu, Cicerón, de Amicit)

Lo que ordinariamente llamamos amigos y amistad no son más que uniones y familiaridades trabadas merced a algún interés, o merced al acaso por medio de los cuales nuestras almas se relacionan entre sí. En la amistad de que yo hablo, las almas se enlazan y confunden una con otra por modo tan íntimo, que se borra y no hay medio de reconocer la trama que las une. Si se me obligara a decir por qué yo quería a La Boëtie, reconozco que no podría contestar más que respondiendo: porque era él y porque era yo. Existe más allá de mi raciocinio y de lo que particularmente puedo declarar, yo no sé qué fuerza inexplicable y fatal, mediadora de esta unión. Antes de que nos hubiéramos visto, nos buscábamos ya, y lo que oíamos decir el uno del otro, producía en nuestras almas mucha mayor impresión de la que se advierte en las amistades ordinarias; diríase que nuestra unión fue un decreto de la Providencia. Nos abrazábamos por nuestros nombres, y en nuestra entrevista primera, que tuvo lugar casualmente en una gran fiesta de una ciudad, nos encontramos tan prendados, tan conocidos, tan obligados el uno del otro, que nada desde entonces nos tocó tan de cerca como nuestras personas. Escribió él una excelente sátira latina, que se ha impreso, en la cual explica la precipitación de una amistad que llegó con tal rapidez a ser perfecta. Habiendo de durar tan poco tiempo su vida y habiendo comenzado tan tarde nuestras relaciones (pues ambos éramos ya hombres hechos, él me llevaba algunos años), no tenían tiempo que perder, ni necesitaban tampoco acomodarse al patrón de las amistades frías y ordinarias, en las cuales precisan tantas precauciones de dilatada y preliminar conversación. En la amistad nuestra no había otro fin extraño que le fuera ajeno, con nada se relacionaba que no fuera con ella misma; no obedeció a tal o cual consideración, ni a dos ni a tres ni a cuatro ni a mil; fue no sé qué quinta esencia de todo reunido, la cual habiendo arrollado toda mi voluntad condújola a sumergirse y a abismarse en la suya con una espontaneidad y un ardor igual en ambas. Nuestros espíritus se compenetraron uno en otro; nada nos reservamos que nos fuera peculiar, ni que fuese suyo o mío. (...)

(...) La afección hacia las mujeres, aunque nazca de nuestra elección, tampoco puede equipararse a la amistad. Su fuego, lo confieso,

Neque enim est dea nescia nostri,
quae dulcem curis miscet amaritiem,

(No soy desconocido a la diosa que mezcla una dulce amargura con las penas del amor. Catulo)

es más activo, más fuerte y más rudo, pero es un fuego temerario, inseguro, ondulante y vario; fuego febril, sujeto a accesos e intermitencias que no se apodera de nosotros más que por un lado. En la amistad, por el contrario, el calor es general, igualmente distribuido por todas partes, atemperado; un calor constante y tranquilo, todo dulzura y sin asperezas, que nada tiene de violento ni de punzante. Más aún, el amor no es más que el deseo furioso de algo que huye de nosotros:

Come segue la lepre il cacciatore
al freddo, al caldo, alla montagna, al lito;
né piú l'estima poi che presa vede;
e sol dietro a chi fugge affretta il piede

(Así en medio de los fríos y los calores el cazador va en seguimiento de la liebre, al través de montañas y valles; mientras le escapa desea darla alcance, y cuando la coge ya no hace caso de ella. Ariosto)

luego que se convierte en amistad, es decir, en el acuerdo de ambas voluntades, se borra y languidece; el goce ocasiona su ruina, como que su fin es corporal y se encuentra sujeto a saciedad. La amistad, por el contrario, más se disfruta a medida que más se desea; no se alimenta ni crece sino a medida que se disfruta, como cosa espiritual que es, y el alma adquiere en ella mayor finura practicándola. (...)

18 comentarios:

Anónimo dijo...

:-)

Carlo

pere dijo...

M'agrada el vídeo, amb la música ila lletra, i amb aquesta doble faceta de camins i recolliment que mira l'exterior, i de clarors i foscors, més foscors que clarors.
Et pensava virtualment desapareguda. Ai! I estava a punt de...
I no vull enterbolir les vostres reflexions sobre l'amistat amb un comentari inútil.
:-)

Hans dijo...

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio... Tampoco yo quiero interferir en vuestras reflexiones acerca de la amistad con un comentario inútil. O redundante, leido lo leido. Salvo decir que la sensibilidad no sólo consiste en poner por escrito, como Montaigne, algo tan atinado; también reside en saber evocarlo en el momento adecuado. Besos, niña.

Xurri dijo...

Carlo:

:o)

pere minúscul: la cançó és fantàstica, m'agrada molt. I tranquil, segueixo aquí, virtualment i més o menys, però aquí. :-)

Hans, da gusto ver que alguien lo aprecia como tú, precisamente y en el momento adecuado. Besos.

Albert dijo...

Diria que els assajos de Montaigne no fa massa que s'han publicat en català. Els tenia apuntats a la llista però una critica estúpida me'n va fer des dir, espero que només per uns dies.

M'agrada el vídeo, especialment les imatges amb els seus contrastos.

Tema amistat: difícil. No diré més.

el paseante dijo...

Creo que hoy en día la amistad no tiene valor, sin más, porque no puede medirse en temas económicos.

Estamos demasiado embarullados en la vorágine productiva como para mirar al otro y sentir que "las almas se enlazan y confunden una con otra por modo tan íntimo, que se borra y no hay medio de reconocer la trama que las une".

Es triste, pero lo veo así.

Arare dijo...

Llàstima , paseante, que tinguis una opinió tan negativa de l'amistat. Discrepo, tot respectant el que dius.

Em vaig comprar els assaigs de Montaigne per recomanació indirecta de Pere i de Sani. No són per llegir-los "de corrido" sinó per tenirlos "allà" i donar-los una ullada cada dos o tres dies i reflexionar-hi.

Estic segura que a l'Albert li agradaria tenir-los.

Salut, companya!

ah! molt bé, el video!

Xurri dijo...

Albert , si que fa poc que els han publicat, el pere els va comentar, fa uns mesos (recordo que explicava la seva ànsia per trobarlos tot cercant per les llibreries…).
I, sí: és difícil.

Paseante, sí que tiene valor, por fuerza lo ha de tener porque eso es intrínseco a ella. Quizás no está valorada en los rankings de posesiones, de acuerdo: la gente pasa por delante su coche o su casa a sus amigos, y tal vez no la prioriza en su escala de valores. También es cierto que no se publicita ni se enseña, no se promociona el cuidado de las amistades por encima de todo, no nos recompensan por tenerlas ni nos instruyen en cómo identificarlas, cultivarlas, cuidarlas y hacerlas crecer, en cómo disfrutarlas.
En cambio nos venden champús, cremas suavizantes, mascarillas capilares, cremas hidratantes y comidas milagro para que cuidemos nuestro chasis, y ropas y maquillajes para que lo disfracemos y nos mostremos como no somos, con aspectos más homogéneos y menos personales. Sí que vamos algo enceporrados por la vida. Pero es imposible que quien se encuentra la amistad de cara no la reconozca y la aprecie, porque es algo precioso y escaso, gratificante y pleno, único. La sensación íntima de no estar solo.
El problema es que encontrar amistas es muy raro, como decía el mismo Montaigne, ”que no es fácil encontrarla semejante en tiempos pasados, ni entre nuestros contemporáneos se ve parecida. Tantas circunstancias precisan para fundar una amistad como la nuestra, que no es peregrina que se vea una sola cada tres siglos”

Arare, companya mora, tú si que et vas comprar els assaigs de Montaigne al final… jo els he hagut de consultar “online”. Salut a tú també

violette dijo...

Caram, Xurri, que copsadores les consideracions sobre l'amistat de Montaigne i La Boëtie: "porque era él y porque era yo". Absolut!
I no gens menys copsadora la del meu venerat Paseante... i jo que li deia a l'Arare (eh Arare?) que havia trobat en el Paseante una ànima bessona...
Ja veus tu... ja veieu vosaltres...

Xurri dijo...

Violette, les ànimes bessones són molt rares, repeteixo:
"Tantas circunstancias precisan para fundar una amistad como la nuestra, que no es peregrina que se vea una sola cada tres siglos”.

Però no crec que el paseante faci més que lamentar-se que la gent no prioritza l'amistat, no entenc que digui que no existeix... vull creure, que jo també fa temps que el llegeixo!! Que val, d'acord, l'amistat no està gaire prestigida darrerament, però estar de gust amb algú sí que és possible, i molt important. Que sense compartir amb una amistat no es gaudeix cap possesió terrenal.

Com aquell acudit del tío que per un dessig concedit acaba a una illa paradisíaca amb una model despampanant amb una sexualitat imparable (però amb poca conversa) i al cap del temps (i després de milers de tòrrids intercanvis sexuals) li demana siusplau que es vesteixi d'home i que camini descuidadament per la platja. I quan es creuen li diu "Manolo, hombre, perobuenopordiós, cuanto tiempo, cómo estás?? Pues no te vas a creer lo que me ha pasado!!! He estado follando como un loco con una modelo en una isla desierta!!!)

I es que sol, no és el mateix.

Ai, que ja torno a desbarrar...

Xurri dijo...

Paseante, tú que hi dius???

Arare dijo...

La model era la Xiffer, crec (crec, eh?)

el paseante dijo...

Un cosa és com ho vegi, i una altra com ho senti. La vida m'ha tornat una persona descreguda, encara que intento que aquella llumeta d'abans no s'apagui del tot.

Gràcies per donar-me motiu a explicar-me Xurri. Costa acostumar-se a aquest nick teu noia. És ua mica masclista no?

I jo també et tinc per una persona, més que venerada, estimada, Violette.

Xurri dijo...

Si, arare, a mi també me'l van explicar amb la Schiffer.

Paseante, descreguts ho som tots, per força, especialment a partir de certa edat. Ens hi esforcem, oi, per mantenir la flameta?

El meu nick... sí que sona masclista, si. Qui me'l va posar ho va fer per posar a prova el meu bon humor, mesurar la meva tolerància i la meva xuleria, tot i que sabia que es jugava una bona esgarrapada (figuradament, es clar). Si vols saber d'on vé, ho vaig explicar fa temps: aquí .

Com a curiositat et diré que alguns bloggers que he pogut conèixer m'han confessat que les connotacions del nom "Xurri", que tu nomenes masclistes, i ells (o elles) amb diverses gradacions i eufemismes de xarni-hortero-xavacanes, els resultaven completament repel.lents. De fet encara hi ha algú que no em contesta els correus ni els comentaris, sospito que aixecant la punta del nas, en un "faltaria més" força sobrat.

I mira, jo a aquestes alçades aixó de Xurri ho trobo carinyós i tot, i em fa riure bastant.

Albert dijo...

I tant que és carinyòs!!! Nosaltres el fem servir a casa, amb una mica de conya, això sí. He llegit el post explicatiu. Em seebla que ets una miia dura amb tu mateixa, segons com. Ei, és una opinió des de la distància, naturalment.

MH dijo...

¿Y qué diría Montaigne de las "amistades" de la Red?

Xurri dijo...

Curiosa pregunta mh... y no sé qué decirte... a tí qué te parece?

MH dijo...

Yo tampoco sé.
Pero si sé que a veces siento cerca a gente que está lejos. ;)