lunes, junio 04, 2007

Crítica a los críticos

El otro día, por primera vez en ... 6 años?, un viaje de trabajo me dejó una tarde libre para pasear y hacer algo que me guste. Ventajas de que en el curro sean roñas con el tema portátil, y ventajas de ser tozuda y no darme la gana de llevarme el mío.

Así que me encontré en París a las 2 de la tarde y con un vuelo a las 9 (en teoría, que luego salió a las 10:30 y llegué a casa a la 1 pasada).

Así que me fijé un objetivo: Museo d'Orsay, los acuchilladores de parquet, de Gustave Caillebotte.

Me senté un buen buen rato delante de este cuadro, que desde pequeña me fascina (había una lámina en casa), y entre grupúsculo y grupúsculo de turistas que se plantaban delante (durante el tiempo justo de sacarle al cuadro una foto), pude ver el cuadro con la calma debida.

Y ahora os cuento:

Caillebotte provenía de una casa acomodada, tenía profesión (ingeniero naval) y bastante joven heredó una pasta gansa del negocio familiar, textil, que le liberó del trabajo y le permitió un mecenazgo de los pintores impresionistas por el que se le recuerda más que por su pintura. Se llevaba fatal con con Pisarro, y tuvo problemillas con Degas. Era muy amigo de Renoir y de Monet. Les compraba a todos los cuadros por encima del valor del mercado como manera de ayudarles a seguir pintando, y coleccionó muchos cuadros.

Caillebotte se murió joven, con 45, de un derrame cerebral (algo congénito parecido a lo que le hizo heredar tan joven??) y en su testamento cedió 65 cuadros al estado Francés, con la condición que no los arrinconasen, sino que los colgasen en un museo, el de Luxemburgo; en una cláusula reconocía que ahora la gente no estaba preparada para, no ya entender, sino tolerar los cuadros, así que le daba al estado 20 años para cumplir con la condición. Se ve que se montó la de dios, porque de ninguna manera estaba el gobierno de turno dispuesto a permitir que colgaran "aquello" en un museo. Especialmente los Cezanne.

Y – mondieu!!!! – como que los rechazaron.

El albacea del testamento era Renoir, quien (además de ser guapo, jé) debía tener unas dotes de negociación tremendas, ya que consiguió que sólo rechazasen 38, que se vendieron a un coleccionista privado - Bernard - quien constituyó lo que es hoy la mejor colección impresionista a parte de la del museo d'Orsay, cuyo núcleo viene de la donación de Caillebotte.

Ya véis, peperos reaccionarios y conservadores hay en todas las épocas y en todos los países, incluso en los de la liberté égalité fraternité tan avanzados a su tiempo.

Pero volviendo a sus obras, los cuadros de Caillebotte nunca fueron muy apreciados, parece. Lo cual, ay, a mi me parece increible, porque muchos de ellos me parecen preciosos, en el tema, la composición (esas perspectivas me encantan!), en la luz, y en los tonos. Pero incluso parece que hasta los años 1970 no se les ha tomado muy en serio, que no se le incluía en la corriente impresionista ni ná. Pobriño, que solo se le quería por su dinero.

Por ejemplo, aunque la selección de temas cotidianos estaba por completo dentro de las tendencias del movimiento impresionista - que la revolución del tema era una de sus reivindicaciones - el cuadro de mis amores fue rechazado para la primera exposición impresionista, y aunque se colgó en la segunda, recibió críticas sangrantes desde dento del propio entorno moderno. Incluso Zola, que defendía vivamente a los impresionistas, dijo venenosamente "Caillebotte a exposé Les Raboteurs de parquet et Un jeune homme à sa fenêtre, d'un relief étonnant. Seulement c'est une peinture tout à fait anti-artistique, une peinture claire comme le verre, bourgeoise, à force d'exactitude. La photographie de la réalité, lorsqu'elle n'est pas rehaussée par l'empreinte originale du talent artistique, est une chose pitoyable”.

Joé, qué cabrón. Quizás fue por culpa de la versión B del tema, que es –francamente – muy peor. El caso es que años más tarde aún le perdonaba la vida: "M. Caillebotte est un artiste très consciencieux, dont la facture est un peu sèche, mais qui a le courage des grands efforts et qui cherche avec la résolution la plus virile".

Y aún peor, Caillebotte recibió alguna crítica favorable de los sectores conservadores, lo que debía escocerle bastante, y lo cual no debió gustar nada al sector radical, obligado por un lado a hacerle la rosca (money, money!) y por el otro a mantener la pureza del concepto impresionista. Vaya, un tripartito cualquiera.

El caso es que el pobre Caillebotte debía sentirse de lo más frustradote, y es que no se puede ser integrador en época de radicalismos, que entonces ni chicha ni limoná.

Bueno, ya me callo, os he dejado algunos otros cuadros de él que me gustan, aunque no los he visto en directo. Sólo vi los acuchilladores de parquet. Y sirva esto pá que os fiéis de los críticos, esa raza (en el pasado, vayan a tomarla conmigo ahora) tan corta de luces.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Uahuuuu!!!
Los encuentro preciosos...
Que bueno!!!

pere dijo...

Quina casualitat, conec el pintor de fa poquíssim (de fet tinc precisament una reproducció de la primera pintura del teu post -la xurri, és a dir, tu, no ens el posa, però busqueu una variació del mateix tema no tan interessant però amb un dramatisme intens produït pel canvi de llum-) i el trobo sensacional. Els quadres que has penjat -les subjectivitats van així- em suggereixen el naixement d'una nova ciutat, la remodelació, si vols; podrien ser perfectament, per exemple, quadres de l'Eixample, d'aquesta burgesia que s'hi va instal·lar després d'haver-se enriquit amb la indústria i que ja tenia temps per dedicar-se a activitats de tipus cultural. Tens raó en la qüestió d'enquadraments i perspectives... i detalls, i colors, i el camp, i les natures mortes...
Un plaer.

Hans dijo...

Caillebotte, ese gran hombre. Lo absolutamente formidable es el renacimiento del hiperrealismo en los 60s sin mención alguna al maestro.
Me gusta mucho. Además, era un tipo brillante, avant la lettre ;-D

Prometeo dijo...

Que barbaridad! es buenisimo! El cuadro del puente, y el de la calle (que perspectiva! magnifica) me encantan.

No habia oido hablar nunca de Caillebotte, y de hecho no sabria ni pronuncia su nombre, asi que muchisimas gracias por el hallazgo (para mi) y por el magnifico post que le has dedicado (el contexto y la historia engrandecen el personaje).

Lo dicho, muchas gracias, y que disfrutes del museo y las tardes libres tooodo lo que puedas
un Abrazo!

Xurri dijo...

Si que es bueno, anónimo, o al menos a mi me gusta, que es a lo máximo que me atrevo...

pere, crec que tens molta raó, n'has fet una bona pintura: modernitat rabiosa, metall i ciutat harmonitzats amb distància mitjançant la perspectiva i la visió melancòlica i despersonalitzada, en tercera persona. Podria haver estat l'Eixample, però va ser París.

Si Hans, un tipo interesting. Me pregunto porqué pasaron tanto de él. El mundo este del arte y los críticos se me hace raro raro raro.

Prometeo, no te creas, que yo tampoco sabía tanto de él, de no ser por la lámina que había en casa... y sólo fue una tarde, que una mosca no hace verano...

denke dijo...

Me encanta el de los paraguas!

jose montalvo dijo...

Gracias por mostrar los cuadros de un pintor a quien no conocía, lo cual demuestra que mi conocimiento de las artes plásticas es bastante limitado. No obstante encuentro los cuadros muy bellos y no entiendo como este pintor no se hiciera famoso en su época.