sábado, octubre 20, 2007

Silencios

Por la ventana veo a mis plantas tratando de plantarle cara al viento. Ha refrescado y las flores empiezan a no estar ya tan chulitas. Y es que llevaban unas semanas de una exuberancia, que no era normal, tanto sacar pecho.

En la casa hay un silencio casi total. Sólo suena el ronroneo de las máquinas de turno continuo: la nevera, la luz de la escalera, los transformadores del ADSL, la lámpara halógena, el ventilador del portátil. Mi teclear.

Ya sería hora de dormir, pero he tomado un café al mediodía: eso siempre augura poco sueño. Figura que era descafeinado, pero una no debe nunca fiarse de su suegra. No es que sean malintencionadas, es que les sale instintivo. En fin.

Una amiga a la que hace años que no veo (tengo derecho a llamarla amiga, si sólo me baso en el grato sentimiento que me produce recordar su risa?) ha participado durante años en un proyecto largo y difícil, con impacto beneficioso sobre mucha gente, que esta semana se ha convertido en un éxito público y sonado. Un triunfo que no es personal, pero al que sí - me consta - ha contribuido y mucho. Se ha entregado a ello en cuerpo y alma, y ha salido bien.

Me he enterado por aquí y por allí, primero por la radio, luego por colegas. Y, de rebote, me ha llenado de orgullo ajeno. Es un poco tonto, eso de sentir que te salpica un poco... "yo estudiaba con ella".

Y es que era un placer. Ella era un año menor que yo, un curso menos. Nos conocimos como delegadas de nuestros respectivos cursos. En los claustros de facultad. En las épocas de huelgas. Nos caímos bien. Coincidimos en el sentido del humor, en lo que nos hacía reir, en reirnos de nosotras, en cómo veíamos las cosas. En la autoindulgencia culpabilizada durante el curso y en la esforzada desesperación, con entrega total y sensación de catástrofe inminente, al llegar los exámenes finales.

Cada cuál estudiaba lo suyo, pero nos preguntábamos mutuamente. Doble repaso: de 4º y 5º; de 5º y 6º. A razón de 1000 a 1500 folios mecanografiados por asignatura, de 5 a 8 asignaturas, según el curso. Nos fue bien. Eran sesiones maratonianas. Un poco histéricas. Llenas de nervios y de risas. De café y humo. Cuando se nos acababa el tabaco nos fumábamos las colillas más salvables del cenicero. Después, cuando no quedaban colillas, bajábamos (casi en zapatillas) a por tabaco, tratando de encontrar algo abierto a las tres de la mañana. Eran días largos con interrupciones para ver el culebrón brasileño de turno. Noches sin sueño de recitar en voz alta montones de listas de treinta o cuarenta enunciados. Charlas de complicidades y de camaraderia. De agobios, y posterior asombro al ver que pasábamos, una tras otra, las pruebas que nos ponían.

Acabamos la carrera y ella se fue a America, yo me quedé aquí. Luego hemos ido dando tumbos profesionales y vitales. Las dos. Pero ya no se ha vuelto a dar la feliz coinciencia de convivir. La he echado de menos, pero no he hecho por dar con ella. Hoy sí: la he buscado por google. Sale a menudo, aquí y allá, entre todas las cosas que hace. Puedo tirar del hilo, supongo. Indagaré, la semana que viene. Intentaré aprovechar que tengo que felicitarla para darme el lujo de oirla reír otra vez. Aunque se que no la sabré cuidar. La veré, y no volveré a verla en 10 años más.

No sé porqué tengo que ser tan raspa, tan dejada. No se porqué evito ver a la gente que me agrada. No respondo ni a los míninos que debiera responder. Supongo que será algo aprendido, en mi familia somos hoscos, dejados en lo social. Lo cierto es que me encierro, y me resulta cómodo seguir así. Modo ostra "on". Pero sé que me pierdo muchas cosas.

Por ejemplo, su risa.

Debería aprender de ella: es un ser social, que irradia energía. Aunque debería aprender de ella no sólo en eso. También me gustaría tener la sabiduría para hacer que mis esfuerzos resultasen realmente de utilidad. Que para eso estudiábamos, las dos. Ella lo ha hecho mejor. Creo que tiene que ver con su alegría y su afabilidad.

Bueno.

Siguen oyéndose el viento a rachas y el runrun de la nevera, sobre el ruido de las teclas al escribir. Me acostaré, a leer cómo los trilobites incrustados en una capa de pizarra nos informan tanto sobre meteoritos antiguos y ancestrales catástrofes climáticas. Las elucubraciones sobre la concentración de oxígeno en la tierra hace cientos de millones de años, a la larga, consiguen dormirme. A pesar de mi suegra y su descafeinado.

Buenas noches, gente.

13 comentarios:

pere dijo...

Bona nit, xurri. Sembla que el vent ha minvat una mica.

Pagh dijo...

És una declaració d'amistat vital molt maca. No pots permetre perdre una relació així per sempre, aquesta sempre una bona ocasió...
Bona nit, Xurri.

Hans dijo...

Mira tú... yo también te echo mucho de menos :-D. Y no es una frase.

Arare dijo...

Búsca-la, trúca-la, escolta el seu riure. Val la pena.

ah... i a mi ja m'estàs bé tal com ets (per si hi havia algun dubte)

el paseante dijo...

Cada uno es como es, y cada vida tiene su sentido (aparezca o no en los medios de comunicación). Yo también soy muy hosco (me ha encantado lo del modo ostra "on").

Me da rabia no haber escrito este post. Igual te lo copio, cambio algunas frases y me lo hago mío. Es broma eh? Me ha gustado.

el paseante dijo...

Me olvidaba de eso. Me ha florecido una planta esta semana. No conozco su nombre. Mi madre la llama "la planta dels diners". Han salido una flores en racimo minúsculas y moteadas de rojo. Son chulas.

martí dijo...

El modo ostra "on", apart de fer fortuna com a expressió, no implica necessàriament que t'oblidin. O que t'abandonin.

violette dijo...

Ostra "on" fa perles...

Prometeo dijo...

Tira del hilo, merecerá la pena. Hay gente que siempre tendrá un rincón en nuestro corazón por mucho que haya llovido y por mucha distancia que haya.

Y somos como somos, para lo bueno o lo malo. No siempre hemos sido como somos, ni lo seremos. Pero cada día seguirá siendo una oportunidad.

Un abrazo

(es curioso de que poca gente recordamos la risa, curioso)

Xurri dijo...

Hace un montón de días de esta entrada, y aún no he entrado a contestaros. Esperaba a hacerlo para poder contaros que ya había localizado a M., y que había vuelto a escuchar su risa. Pero no.
No sé porqué, aunque puedo hacer varias hipótesis. Entre ellas, la que me deja más malparada es que soy una cobardica, y que yo no tengo nada guai para contar ni para poner sobre la mesa. Supongo que puedo prever una conversación de “mira: las dos hemos soplado ya las velas de los 40, tú has hecho grandes cosas, yo he dejado pasar el tiempo”, y me falta grandeza. Si la viera, encajaría como una machota. Pero como tengo que iniciarlo yo, me falla el empuje.
En fin.

De poca gente recordamos la risa, sí, y aunque el famoso “ostra on” no signifique que nos olvidan, si justifica que no nos encuentren. Me alegro que te florezca la planta del dinero, paseante. Para mí siempre ha sido un buen presagio. Por primera vez en muchos años mi planta del dinero se murió hace un año, en la época de la desastrosa decisión de vender el piso viejo. Me acabo de dar cuenta.

Perdonad, pere, pagh, hans, arare, paseante, martí, violette y prometeo, la tardanza en deciros algo.

bellosoli dijo...

a mi també m'agradaria ser més "social" i saber mantenir vives més relacions. Però acabo centrant-me amb el meu.

Quan estudiava pensava en realitzar projectes i obres singulars, però crec que això, pel camí que he començat, ja no succeirà. M'imagino que d'aquí uns anys començaré a veure antics companys en publicacions parlant d'espectaculars ponts o el que sigui. Però be, cadascú té el seu camí, amb els seus pros i els seus contres.

Anónimo dijo...

Muncha información de segundo grado, porque no nos hemos enterado ni de qué estudiasteis ni de lo que hacéis, ni casi nada de nada...
Bueno, por la foto del blog parece ser que ves la vida desde c/Córcega un poco más arriba o un poco más abajo...
¡Felicidades por el ático, que no es poco!
No hay nada tan emotivo como la verdadera emoción. Tu bordas con hilo de espontaneidad.
Te llevarás una sorpresa cuando te enteres quién pasó por ahí a leerte...

Xurri dijo...

Bellosoli, que ens passa a tots, em temo. Però, el terme de la fama és molt relatiu – has pensat mai qué pot pensar o sentir una persona exitosa? Al cap del dia té rel.lació amb un grup reduït de persones que són qui li proporcionen el contacte amb la vida i el sentiment de reconeixement, o no. L’importància de les coses és, en realitat, reduïda, sempre hi ha un més, i sempre hi ha un menys, i com ja va dir un poeta fa segles, “llegados son iguales los que viven por sus manos y los ricos”. Trascendir, amb grans obres o records, no deixa de ser una manera de lluitar contra la por de morir. Sabut aixó, potser si que no importa tant.

Anónimo, para decir que pongo poca información, la deducción por la que propones la calle córcega me parece asombrosa. Por lo demás, carreras de 6 años hay pocas, y en la foto sale el Lancet, tampoco es que sea imposible imaginar el qué. A buen entendedor, sobran detalles.
Gracias por las felicitaciones, me alegro que la lectura te fuese grata. Me enteraré de quién pasó?