martes, julio 08, 2008

Tontas del culo

Tontas del culo. Sólo así se nos puede llamar, cuando nos subimos a hacer equilibrios sobre un par de tacones sin talón y con finas cintas en torno al empeine que se clavan en el pie, haciendo ampollas, clavándose y doliendo en todo su trayecto, mientras agitamos garbosamente la tela de una falda floreada al andar por la ciudad paseando un bolso de peso notable y completamente inútil colgado del hombro.

No son formas eficientes ni cómodas de desplazarse.

Que ahora tontas del culo me suena a poco, habida cuenta que además el supuesto motivo del aderezo físico (supuestamente llamar la atención visual de los machos de la especie???) nos horroriza cuando ocurre.

Que nos indignamos, y tal.

Si contamos que a ese desfile de glamur llegamos tras habernos arrancado dolorosamente todos los pelos de las piernas y haber malgastado una buena parte de nuestro escaso tiempo libre en pulir y cortar las uñas de nuestros pies, y manos, y haber untado de crema hidratante nuestros talones, podemos sin cargo de conciencia subir de grado el insulto y soltar un sonoro "gilipollas".

Mejor no pensar en que el resto de ese escaso tiempo libre tal vez lo habremos despilfarrado cuidando de un peinado excesivamente largo que requiere secado para darle forma con un cepillo, untando de onerosas grasas antienvejecimiento nuestra cara y - la que guste - aplicando al rostro una capa de carísimos polvos terrosos en suspensión hidro-oleosa para darle uniformidad de color, para más tarde recuperar de nuevo del entierro nuestros rasgos a base de matices rojizos de colorete, polvos coloreados en los ojos y tintes cremosos negros en el contorno de los párpados y en las pestañas. Durante el día varias veces estaremos pendientes de repasar el lápiz de labios - perfilar labios es para nota. Si nos sobra algún minuto, podemos tirarlo por la ventana rematando el patetismo con la elección pormenorizada e indecisa de qué pendientes, collares, pulseras, anillos... nos ponemos.

Pongamos que, por pura autoindulgencia, no incluímos en este despilfarro horario la selección de ropa y el proverbial "no tengo nada que ponerme". Seré buena y no hablaré de los nefastos hábitos (mal)alimentarios.

Estúpidas, eso es lo que somos. Si dedicásemos todo ese tiempo y energía a pensar o hacer, los chicos lo tendrían muy crudo.
Por suerte, existe el fútbol, que equilibra las cosas.

13 comentarios:

tatxe dijo...

Vosotras os emperifollais y nosotros nos hacemos los empáticos y sensibles. La perpetuación de la especie tiene estos precios que hay que pagar :-D

Hans dijo...

Si, ya, ya sé qué me dices. Pero... ¿y cuando te dicen 'estás preciosa' (o 'eres preciosa en general, pero hoy lo estás más aún')? ¿Eins? ¿No compensa tanto desvelo?
Por lo demás, a ver si lo de la jurgorofobia está en la raiz del cuidado de algunos por su aspecto(gimnasio included) ;D

xurri dijo...

La diferencia, tatxe, es que vosotros dedicáis un tiempo ínfimo a vuestra transformación (que, por cierto, de paso os beneficia como personas ;))

Hans, breve y claro: NO.
Me parece un derroche de energías injustificable. Lo que pasa es que, aunque en escasa medida, no puedo evitarlo. A estas alturas una tiene una deformación de carácter que a ver quién la endereza!
Lo de la jurgorofobia no es más que un signo de sentido común, no le des más vueltas ;)

Violette dijo...

Ai, Xurri... i jo que t'imagino caminant desinvolta sobre l'acera, amb la faldilla de flors voleiant, els talons trepitjant fort i amb aquest cutis que NO necessita ni maquillatge ni res... jo què vols que et digui... segur que estaves preciosa.
Que per dintre maleïes els teus pobres ossos enfilats dalt dels talons? M'ho crec. Que t'hauràs hagut de posar tiretes i potser donat un bany de sals de peus?També.
Però de que estaves preciosa, no en dubto gens.

La ex-dona invisible.

Xurri dijo...

Desinvolta potse sí que hi anava, la primera hora de passeig, voleiant faldilla i tal. Però un parell d'hores després semblava més aviat la Lina Morgan, que ja no savia ni com trepitjar.

Sembla que sents que ja et veuen, m'alegro molt que et trobis a gust a la teva pell. No se com tenies el valor de dir que ets invisible, si el que ets és enlluernadora!

MH dijo...

Jajajajajaja.

Pues sí.
Y es que emperifollarse de drag para el día del Orgullo tiene estas cosas. ;)

maggie dijo...

Con la edad aprendí a ir pasando de todas estas esclavitudes. No más tacones suicidas, no más modelitos a la última, no más dietas absurdas, no más capas de gotelé para disimular nada. Me acepto tal como soy, y resulta que los demás también me aceptan. Y el día que, haciendo un extra, me pinto la pestaña y resulta que me dicen eso de "caramba, qué guapa estás, para tí no pasan los años" pues tan contenta, oiga. Y ha sido ahora, tras años de soltería feliz y pasota, cuando he encontrado al maño de mi vida, que nunca me vió pintada como una puerta y a quien le gusto tal como soy. Ole y ole.

issis dijo...

has visto la película "Gigolo" ... me has hecho recordar un personaje femenino de la película que a cada rato le daba un ataque e insultaba descontroladamente.
jajajjaja
yo para estar guapo admito que soporto algo de dolor. Le prix q'on doit payer pour la beauté.

tenblog dijo...

pues sí...se pasa fatal. Esos frios que le entran a una en el invierno con la minifalda...esos escotes imposibles...Recompensa??? un monton de babosos alrededor.
Me rapo al 1, se me cae el empaste delantero y voy mellica, dejo los tacones (mido 1.55) y hago de los pantalones tai mis mejores amigos...que sucede entonces?? aparece mi principe rubio....OLE!!
VIVA LA NATURALIDAD

(aunque seguro que estabas preciooosaaaa, con unas piernas divinas de la muerte y un culo subidito por los tacones que provocaron más de un infarto con esa suave candencia al caminar que hace que reolotee la falda acariciando tus dulces curvas)

Jordi Gil dijo...

No voy a decir queno me gusta veros emperifolladas, y sencillas a la par que elegantes... pero es un ritual que no acabo de entender.

el paseante dijo...

Pues yo ni me monto en unos zapatos de tacón (ni loco, no soy Tony Curtis), ni me depilo las piernas, ni me pongo sombra de ojos, ni dejo que mi faldita vuele con el viento. Claro que tampoco me miran los tíos, ni me silban los obreros. Eso que me pierdo.

Pero, como dice Violette, seguro que estabas preciosa.

xurri dijo...

MH, eres un gamberro.

Maggie, lo cuento porque para mi arreglarme es un acontecimiento. Si me dejas a mi libre albedrío lo más seguro es que me encuentres con unos vaqueros gastados, una camiseta de colorines y chanclas. Tienes razón que cuanto menos te arreglas, más fiestas te hacen. Como en todo, hay que dosificarse :). Ole por tu maño.

Jo, issis, por como lo dices, parece que te depiles a la cera!!

Claro, tenblog, una se viste de reclamo y aparecen los babosos, eso no falla.
Respecto al supuesto grabo, repito que al cabo de dos horas parecía Lina Morgan en pleno gag, porque no podía andar ni un paso más.

Jordi, yo tampoco lo entiendo. Generalmente es imperativo laboral.

Paseante, ya se que no eres Tony Curtis, eres Higgins. Con ese par de dobermans no me extraña que no se atrevan a piropearte. Es lo que tiene…

Y si, la falda es mona, y me queda bien, a qué negarlo... :D

issis dijo...

cera no, pero andar guapo, respetando una buena alimentación, afeitadito o por lo menos con la barba cuidada, un poco de deporte....
y ver como mi nena, sonríe a alguna que pasa y dice: ¿A que está bueno?
jajajaja... que bonito es soñar...