domingo, septiembre 14, 2008

A escondidas

Bueno, parece que es difícil simular una prolongada ausencia vacacional mucho más allá, pasadas las vacaciones y el puente del 11 de setembre, y toca aparecer de nuevo. Que no por escaqueo, pero por higiene mental, a mi me apetece de vez en cuando desaparecerme. De modo prácticamente total e invisible. Vale, mirando por la rendija de una persiana, pero oficialmente ausente.

En esta ausencia me ha dado por no hacer más que perseguir con avidez todos los rayos del sol, con avaricia de nuevo rico; también por intentar aprenderme todos y cada uno de los ruidos del agua: al romper con furia o con pausa en las orillas, al deslizarse cantarina en pequeños regueros entre las rocas, con la marea baja, entre mis pies al chapotear, silenciosa bajo la arena al caminar. He ido de compras entre las algas buscando las caracolas de mi vida y los nácares más brillantes, y he jugado a capturar imágenes con los ojos, con mis lápices y con mi pequeña camarita, como quien corre por el campo con un cazamariposas.

También he dedicado horas y horas a decodificar esos paquetitos de un palmo de alto por medio de ancho y dos o tres dedos de grueso que contienen hojas impresas (vaya, lo que se suele llamar "leer"). Desde ñoñerías inglesas hasta dramas rurales gallegos, pasando por costumbrismo empordanés, frivolidades castizas, crímenes y misterios, divulgación científica y nociones de macroeconomía. Para desengrasar, algun magazine de decoración, de informes de cirugías plásticas estúpidas y unos cuantos de tipo "arg!". Un poco de tó.

He dormido un promedio de 8 horas diarias, y he comido un promedio de tres veces al día; tanto una cosa como la otra las podemos clasificar en el capítulo de "excesos". En el capítulo de "perversiones" incluyo esos desayunos de tostadas con mantequilla y miel, y largos tés o cafés con leche, leyendo al sol con los pies en alto. También mi nueva afición al Campari con limón, mientras picoteo aceitunas.

He callado más que hablado, lo cual es bueno para mí, pero sobre todo para los demás. He leído más que escrito, lo cual es simplemente improductivo. He matado algún alter ego, por segunda vez, y he hecho crecer otros dos, que por ahí andan, a su rollo. He visto a gente querida, que una vez más se ha hecho querer. No he visto a gente molesta, lo cual es muy de agradecer, francamente.

Ha llovido, ha nublado, ha hecho sol, he visto, en general, nubes espléndidas, y también tormentas arrastradas por vientos memorables. He visto rocas abruptas e increíbles, y suaves trozos de granito redondeados por aguas eternas. Me he bañado en azules cristalinos y al salir he sentido mi piel completamente nueva y el germen de un buen catarro, que también he disfrutado con infusiones, analgésicos y el insólito placer de poder guardar cama al enfermar. He robado de playas y caminos unas cuantas piedras pequeñas y modestas, pero redondas y perfectas, y me las he llevado para mi exclusivo disfrute.

He estado, en fin, escondida, escondiéndome, desaparecida. He practicado el bajarme del mundo aprovechando que frenaba. Alguien lo ralentizó para hacer parada y fonda en un agosto en el que la ciudad se vació de niños y de respetables vecinos. Y aproveché el renuncio para irme de puntillas, siempre hacia el norte. Habrá a quien dos semanas y media y un puente de 4 días, sin salir de la península, les suenen a poco. A mi me han sonado a lujo.

Y por cierto, que no veo el momento de volver a desaparecer.

Algún rico filántropo se ofrece voluntario para patrocinarme un pequeño retiro? Como poco y de tarde en tarde, duermo en cualquier rincón... soy de gustos baratos....

8 comentarios:

Hans dijo...

"Habrá a quien dos semanas y media y un puente de 4 días, sin salir de la península, les suenen a poco". A mí, desde luego, no.
Me alegro de que de la distancia no se haya seguido el olvido, si no el goce. Besos y bienvenida.

Hans dijo...

P.S.: Lamento constatar que no estoy invitado a ciertos blogs... :-(

Arare dijo...

Bienvenida de nuevo al ruído, al ajetreo, al estrés, a la interacción social con los demás mortales.

ups... ¿Nos vamos de nuevo, vieja? ;)***

Tenblog dijo...

Pos unas señoras vacaciones...en toda regla. Yo, personalmente, me muero de la envidia. He estado solo una semana en Cádiz (que me ha sabido a gloria) pero .... bueno, ya habrá más más adelante...
Si encuentras el tipo (o tipa) que te pague el retiro...INVITAME!! Te aseguro periodos silenciosos y otros llenos de risas. Hasta te puedo preparar el desayuno...una fideuá...lo que tu quieras reina!!

xurri dijo...

Hans, olvido: nunca, goce: mientras sea factible. No hay prohibiciones, es esa plasta conocida nuestra tan depresiva, que ha vuelto a suicidarse, esta vez a la francesa (eso sí,en tonos rojos).

Arare, todo ir tiene un volver! A ver cuando se ven nuestras envolturas terrenales, reina mora!

Tenblog, te invito si lo encuentro pero sólo si prometes más silencios que risas, que yo en realidad soy bastante esaboría.

Anónimo dijo...

Guauuuuuuuuu!!!
Me ha encantado leer estas líneas, a sido música dulce para mis oídos.
Gracias!!

Cargol

el paseante dijo...

Te veo cargada de energías en plan conejito-duracell, y me alegro mucho de esos días de agua y de lecturas (el otro día me enteré de que los libros se abren tirando firmemente de la tapa hacia la izquierda -qué cosas!). Y me duele que haya muerto algún alter ego. Soy de los que cree firmemente en las resurrecciones. Estaré atento.

Xurri dijo...

Hola Cargolet!! :o)

Intentaré economizar energías, a ver si prolongo un poco el recuerdo de la sensación de no hacer nada al borde del mar, al menos.
Respecto a la suicida, si la pillo resucitada te aviso.