lunes, octubre 06, 2008

No se puede: ta feo

No siempre tengo la certeza de tener todo en orden en el cableao de mi cabeza, que a veces tengo sensación de cortocircuito.

Consiste generalmente en lo que alguien entendido denominaría alucinaciones - yo lo dejaría en simples visualizaciones. Tengo una muy viva imaginación , que hace que en determinadas situaciones visualice con gran realismo todo tipo de metáforas, comparaciones y frases hechas. Eso suele ser cómico.

Cuando alguien dice "a perro flaco todo son pulgas", y te imaginas al interfecto a cuatro patas tratando de rascarse, sin llegarse a media espalda.


Por ejemplo cuando alguien dice "nos han dejado con el culo al aire". Es algo que, según con quien estés hablando, prefieres no ver, pero inevitablemente, veo. Mentalmente, es un decir, pero lo veo.


Lo de "tragarse un sapo" me lo imagino así, cual Victoria con sus ratonsitos en "V", con sapito con cara compungida izado por las ancas en plan exhibición desde mucha altura por el tragador, seguido de sonoro y viscoso "GLUP".

Y el famoso "Dios aprieta pero no ahoga". Que te imaginas a la víctima morao, espumajoso, boqueante, mientras el Dios del Jueves le aprieta furioso, desencajado, con los ojos desorbitados y mostrando los dientes, con las dos manos en el cuello del otro pero sin abarcar lo bastante para podérselo cargar...

Son visiones graciosas que duran relativamente poco, y la cosa no pasa a mayores. Por suerte, porque a veces me da la risa indisimulable, y la verdad, es un compromiso, porque ni es compartible, ni suele ser comprendido, ni -digámoslo todo - es adecuado. No son muy importantes, más bien divertidas, en algo hay que entretenerse en las reuniones.

Pero como soy nerviosilla, y en épocas, más (se puede?), a veces tengo algún otro tipo de visiones menos cómicas. Agresivas, rabiosillas, tentadoras.

Una de ellas es la administración de collejas desnucantes, con rebote frontal en mesa; ideal para el gilipollas irritante que mete la pata hasta el cuello a tu derecha. Cuando vi la escena del lápiz en "El caballero oscuro" tuve un auténtico flashback.

Otra consiste en propinar el bofetón-mano-abierta, con giro lateral forzado y descolgamiento de belfos a cámara lenta del receptor, destinada al bocazas retador de delante, que te provoca insolente, pueril y repetidamente.

Y también está la patada entrepiernera al merluzo habitual que irrumpe arrasando, para intimidar verbalmente (elevando el tono hostilmente y hostigando con el dedo) al personal subalterno propio, o -especialmente - ajeno, siempre en ausencia de mandos intermedios o superiores.

En estos casos respiro hondo y me repito internamente un mantra sencillito "La violencia no conduce a nada, la violencia no conduce a nada, la violencia no conduce a nada", más que nada porque en asuntos físicos la gente tiene la mala costumbre de la correspondencia y yo no tengo ni media ostia. Así que suelo intentar callarme, con escaso éxito, y acabo en alguna dialéctica pretendidamente educadita, pero que va subiendo en tonillo irritado y en grado de ridículo medible por terceros. Arg.

La última no es una intrusión visual, sino auditiva, y consiste en la famosa sarta de verdades descarnadas, que retumban en mi cráneo tratando de sustituir al tenaz y prudente silencio contenido, o al tímido y medido discurso conciliador y asertivo.

Esta última jode, porque quema en la boca y es de fácil descontrol.

Ains.

Cualquier día me desmolono, perdón, quiero decir que me desmeleno.

7 comentarios:

tatxe dijo...

Menos mal, pensaba que era el único desgraciado que tenía estas "visiones" de las cosas. Tanto como cuando hacen descripciónes groseras de situaciones "hoy llueve mierda en la ofi" como cuando me sulfuran y me imagino impartiendo justicia con un bate de beisbol...

No sabes como te entiendo, ni te lo imaginas... bueno, en tu caso si :-D

Hans dijo...

Ufs. Las frases 'En España se fusila poco' y 'Para resolver esto, convendría una camara de gas, pequeñica y de poco gasto', muestra de la brutalidad (teórica) y la iracundia que ocasionalmente le invaden a uno, tienen un trasfondo de imagen intrusiva de lo más contundente.

Xurri dijo...

Ay ay ay, tatxe, la de la oficina da un ascoooooo!!! y la del bate unas ganaaaaas....

me encanta el diminutivo "pequeñica", creo que le aporta cotidianedad, algo muy aconsejable para las camaritas de gas. Espero que sea ecológica. Ahora hay unos modelos estupendos que en vez de gases - ya se sabe, está el tema de los residuos - emplean el vacío, y vienen con ventanica de serie para solaz del público y/o acción ejemplarizante de grandes equipos humanos, la mar de efectistas. Luego hay que limpiarlas, claro, pero... (tatxe, no leas esto)

el paseante dijo...

No me gusta la gente que utiliza frases hechas (significa poca creatividad para crear las propias). No me gusta la gente que te toca o agrede en las reuniones (no lo harían a solas en la calle, donde puedes devolvérselas).

Ta feo :-)

Xurri dijo...

tas faltón, paseante, no mola.

Jordi Gil dijo...

Pozi ta feo. Pero siento no poder compartir tus sensaciones, ya que miimaginación es menos fantasiosa. Lo que si tengo es un par de cables, que hacen falso contacto, y cuando alguien dice tonterias se separan y dejo de oir, al tiempo que mi boca deja ir ruido tales como "aja, si, si"

Jordi Gil dijo...
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