domingo, diciembre 14, 2008

La mujer

La negación de la condición humana de la mujer ha sido un abuso milenario sólo posible porque ésta ha estado siempre en inferioridad de condiciones físicas. Por la privación de salud secundaria a los embarazos y partos continuos, por las enfermedades puerperales y el debilitamiento consecuente. Porque la inestabilidad física y la dedicación completa a la progenie ha hecho impráctico e inútil invertir en la educación femenina.

Por eso la mujer ha pasado milenios encerrada en su papel de objeto de cambio, mascota o simple esclava.

Esto sólo ha cambiado en el último siglo y en los países ricos, en cuanto ha mejorado la salud, se ha controlado la natalidad y se ha permitido el acceso a la educación. Ha habido una pérdida paralela del poder de influencia moral de la religión sobre los hábitos reproductivos, que no sé si ha sido causa o efecto. Lo mismo me pasa con el incremento de la sociedad capitalista y la necesidad de mayor productividad y consumo: no sé si ha sido causa o efecto.

El caso es que esta conjunción ha acabado en decenios con la negación de la mitad de la población de los paises "desarrollados".

Pero aún hay numerosos países en los que persisten situaciones de sometimiento e indefensión, de desprotección y anulación de las opciones de desarrollo humano para las mujeres. Por ejemplo, las que describian ayer en la tele, en un reportaje sobre la situación en Pakistán, que es chunga, pero no única: cosas parecidas pasan en China y en la India, y la vida tampoco es fácil para las mujeres africanas, ni en diversas áreas de centro y sudamerica... En numerosas zonas del mundo aún se mantienen el férreo control religioso de la conducta familiar y el bloqueo de acceso a la educación de las niñas.

Son lugares donde la calle es territorio masculino, donde la mujer está retenida ignorante, dependiente y atemorizada de puertas adentro, donde una mujer no puede pretender la independencia sin ser agredida, donde no existen opciones de trabajo y autonomia económica, donde sobrevivir para una mujer sola o con hijas es fácticamente imposible.

Ayer el documental que vi resumía algunos puntos esperpénticos: casos de mujeres con más de 10 abortos seguidos porque la ecografía le había revelado una hembra, por miedo a que su marido les desfigurase la cara y las repudiase, o las quemase vivas (repudiarlas les parecía justo, quemarlas les parecía desmesurado...), y que le justificaban por lo caro que es para él pagar la dote de una hija, o soportar la presión social. Cuánta ayuda les prestaría saber que es el varón el que determina el sexo de un embrión!

Pero en el reportaje no estaban tan bien recogidos otros puntos no esperpénticos, los que no dan titulares:
  • la repetición tradicional de modelos dentro de las familias (suegra, marido, mujer, hijos e hijas),
  • la perpetuación de roles de opresor y sometido (la enseñanza de la dependencia, del temor a ser abandonada, repudiada, rechazada, y del poder sobre la mujer, el derecho de ellos a exigir docilidad y obediencia a cambio del alimento),
  • la inferioridad de condiciones ante la educación (ante las peticiones de "quiero estudiar", las variadas respuestas "no, va contra la tradición / religión", "una mujer resabiada es vulgar", "ningún hombre te querrá si tienes la cabeza llena de pájaros" o "no podrás casarte si sabes demasiado"),
  • la falta de opciones (todo el destino reducido al matrimonio y la procreación),
  • el bloqueo a la independencia legal (la prohibición de poseer bienes, dinero, papeles propios, libertad de movimientos)

y un largo etcétera que nos escandaliza a las mujeres españolas de menos de 50 años, y produce una sonrisa de condescendencia en las de más de 50 que aún lo recuerdan.

Todo ésto está ahí.

Lo sabemos aunque no le prestamos mucha atención: tenemos la cabeza llena de nuestras agendas llenísimas e importantísimas, nuestras reuniones cruciales e intrascendentes, nuestras discusiones sobre si las manos fueron penalti y no lo pitaron, sobre la ética de ver una eutanasia en directo por la tele, nuestra obsesión por los aparatos electrónicos que existen y aún no poseemos, por la forma y color de la prenda que vimos en aquella tienda - o fué en aquella otra? - y que no adquirimos porque la talla era pequeña, por nuestra reducción de lujo por la crisis, por adelgazar.

Supongo que todo esto nos ocupa mucho espacio mental, y por eso, en una sobremesa cualquiera, aún puede oirse algo como "La opresión de la mujer ocurre y ha ocurrido siempre porque las mujeres son las primeras que desean y permiten que todo continue, en vez de rebelarse".

No estoy de acuerdo. En absoluto. Y me preocupa.

Por eso hoy no acabo con bromas, porque creo que la cosa no tiene ni la más mínima gracia.

8 comentarios:

fra miquel dijo...

Aquí, en el nostre pais, malauradament encara tenim aquest problema. M'esgarrifo cada cop que sento per la radio que ha mort una dona a mans del seu exmarit o company. I dels maltractes que pateixen moltes dones no ens enterem ni de la meitat.
Queda molta feina per fer. Felicitats per l'entrada

manuel_h dijo...

ni la más mínima!!!

el paseante dijo...

Como en este tema y en otros temas, es un problema de buena educación mental. Si estás mínimamente formado intelectualmente respetas a los demás, sean mujeres, hombres, niños, animales, plantas... Si tienes dos dedos de frente sabes que pegarle fuego a un bosque es un genocidio. Si tienes dos dedos de frente sabes que los que desprecian a una mujer es porque son poca cosa, porque no han tenido acceso a una formación adecuada, porque les viene de familia, de "tradición". Nadie les recordará cuando estén muertos. Me ha gustado tu post.

Manel dijo...

Un artículo muy atinado. Un apunte: Mi esposa pèrtenece a una familia con nueve hijas. Tuvieron varones, tres, pero murieron en el parto. En China, o en Pakistán, ¿qué hubiera ocurrido?

Montse dijo...

No es pot fer broma, no, amb el que expliques avui. Molt bon post, companya.

bellosoli dijo...

no fa gaire (i qui diu no gaire diu la setmana passada) vaig haver de discutir (infructuosament, ja no tinc la capacitat que tenia abans) amb dos companys de feina que argumentaven que mai no contractarien una dona perquè aquesta es queda embaraçada i és menys productiva.

Vaig argumentar que he conegut dones que són cracks i que tinc clar que són millors que jo, fins i tot demanant la baixa per maternitat compensa tenir-les en comptes de tenir-me a mi. De fet, el que voldria haver dit és que aquestes dones els hi dónen mil (o dos mil) voltes als dos individus amb els que discutia. Però be, tenint en compte que jo els hi passo la mà per la cara a tots dos junts, i que vaig dir que aquestes noies me la passen a mi... és fàcil treure conclusions.

Em fa ràbia que la gent encara pensi així. Perquè també he conegut noies que ho pensen. Trist tot plegat.

Sobre el tema de la maternitat hi ha una qüestió que no té volta de fulla: físicament, la dóna necessita un període de recuperació. Per tant, hi ha un període que ha de demanar la baixa. Una solució, però, seria que si la dona, per exemple, necessités 5 mesos de baixa (per dir, que no en tinc ni idea) per llei fos obligatori que el seu company estés després 5 mesos de baixa paternal. Així, almenys, ningú no podria argumentar que una dona produeix menys que l'home al tenir un fill, perquè tots dos haurien d'estar el mateix temps de baixa.

Val a dir que per mi seria collonut quan, d'aquí uns 50 o 60 anys, em decideixi a tenir crios. Però crec que seria beneficiós per tots.

Altre tema són els païssos emergents o els del 3er món. Són situacions lamentables i molt difícils de solucionar. Ni amb sancions internacionals s'arreglaria a curt termini. És l'arribada del benestar econòmic el que comporta, sovint, el benestar social. Poder s'hauria d'anar per aquest camí.

És complicat tot plegat. I trist. Molt trist.

Xurri dijo...

fra miquel, jo també m’esgarrifo, tot i que penso que essent com és esgarrifòs que un home travessi la barrera de la discussió verbal i agredeixi físicament a una dona, no és ni ombra del que passa als paísos on les dones no accedeixen a la seva autonomía i els donen ja decidida la vida. Per dir-ho d’alguna manera, es clar. És complicat.

Ni pizca, manuel , ni pizca de gracia.

Paseante, a mi me parece que das en el clavo con la educación. Es suficiente disponer de la información y el espacio mental para plantearse nuevas opciones. En mi discusión de sobremesa me indignó escuchar como argumento que la mujer elegía la opción más cómoda, la del sometimiento, la de aceptar la protección y perpetuar la diferencia. Pero la elección es un acto de libertad, y para ejercer la libertad es imprescindible conocer que existe, poder imaginarla y tener las circunstancias que permiten el acceso a ella. La verdadera agresión, más allá de lo obvio de la paliza, el vitriolo en la cara o la gasolina y las cerillas, es la educación diferencial. Porque ahí sí que no hay defensa posible. Y el mal (la privación de libertad) es irreversible.

Manel, en China o India lo habría pasado mal, más mal aún que lo que debió pasar con los 12 embarazos y partos, con las 3 muertes y las 9 crianzas, y con las preocupaciones por que a las chicas no les faltase nada. Que se dice pronto, verdad?

Montse, wapa, ni gota de broma. Gràcies per llegir-lo.

Bellosoli, amb els meus ulls voldria plorar qualsevol dona africana, indú, xina, o dels altres paísos que descrivíem. Cert que encara queden coses per fer al nostre mon, malgrat considero que com a dona jo no em puc queixar, doncs he tingut la meva educació i el meu pogut triar el meu camí. Però a igualtat de feina sempre he cobbrat menys que els meus companys homes, he tingut menys oportunitats de progrés i he patit (força) el problema de la conciliació familiar. Respecte a la maternitat, penso exactament igual que tu, que la solució a la reticència en la contractació de dones en edat fèrtil passa per la baixa paternal obligatòria de durada idèntica a la de la dona. Si saps del cert que tant si com no el jovent que contractes marxarà quan tingui fills no tindràs tantes manies. Especialment si consideres que els homes tenen aquest costum de recanviar la dona per una altre més jove de tant en tant, per a tenir fills de nou – seria pitjor tenir homes que dones, que en el fons tenim una fertilitat limitada! :)

Respecte a les dones que defensen situacions de discriminació... no sé, suposo que hi ha de tot, com a tot arreu. Crec que és pel que li comentava al paseante: la veritable agressió és la que no fa sang: l’educació diferencial. I crec que el millor que podem fer és predicar amb l’exemple, sense escarafalls. És el que provo de fer. Però és complicat.

Jordi Gil dijo...

La solución es cuestión de educación, y no hablo de buenos modales, que también, sino de aquella que hace que dejes de creer en cuentos. Pero no podemos salir arreglar el mundo cuando aun tenemos la casa patas pa'rriba.