lunes, septiembre 14, 2009

Desadelantando voy



Desde hace unos meses los límites de velocidad han cambiado de forma muy drástica en los alrededores de Barcelona.

La medida ha venido acompañada de la instalación de un número importante de radares y cámaras ocultas que detectan a los incumplidores y rápidamente disuaden del incumplimiento de la nueva norma con sanciones jugosas para las arcas públicas y descuento de dolorosos puntos de carnet.

El conjunto de medidas, dicen, ha reducido las emisiones de CO2, las caravanas y los accidentes, todo ello ventajas notorias. Bienvenido sea, pues, todo aquello que nos ayude a reducir las pérdidas de vidas humanas, las secuelas definitivas de los heridos graves y las partículas nocivas en el aire que respiramos.

No tan conocido ni loado es el efecto creativo e innovador que las nuevas normas han tenido sobre las técnicas de conducción, y la aparición del nuevo concepto de circulación: el desadelantamiento.
El desadelantamiento, como su nombre indica, consiste en unas maniobras inversas a las del adelantamiento, destinadas a evitar que un conductor infractor que circula con exceso de velocidad, haciendo caso omiso del gran número de señales indicadoras limitantes, se empotre contra un vehículo respetuoso de dicho límite en los escasos metros en los que, con motivo de rotondas, desvíos o incorporaciones a vías, el conductor respetuoso se encuentra en un carril medio o izquierdo circulando a la velocidad máxima permitida.

Es decir, el desadelantamiento consiste en el conjunto de maniobras destinado a quitarse de enmedio inmediatamente para permitir la infracción ajena sin mayor dilación.

La maestría en el dominio de este arte incluye su práctica sin aceleración bajo cámara (y la foto consecuente), la refractoriedad a las ráfagas de luces en rotonda, el asustamiento con luz de frenos en estrechamientos de vía y el rebasamiento inverso desde el carril derecho de circulación en zona de obras con utilización de arcén. Asimismo, determinados desaceleradores virtuosos son capaces de permitir el desadelantamiento en túnel con rebasamiento derecho por motocicletas sin donación posterior de órganos.

En resumen, un despliegue de habilidades psicomotrices que sin duda han de aumentar el estado de alerta, el entrenamiento de reflejos y la agilidad mental del conductor cumplidor de la normativa. Si a ello sumamos el factor de impredictibilidad que los infractores pueden aportar mediante la utilización de aparatos de telefonía movil durante la circulación con exceso de velocidad y la consecuente maniobra de desadelantamiento, no me extrañaría que en pocos años se demostrase que el control extremo de velocidades en vía urbana retarda la aparición de la demencia senil, otramente conocida como enfermedad de Alzheimer.

Para que luego pongan en duda el valor de los beneficios que proporcionan las limitaciones de tráfico. No todo va a ser CO2.

8 comentarios:

el paseante dijo...

Mañana imprimo este post y se lo dejo leer al conductor de mi ómnibus. Pá que vigile con los desadelantamientos. Es que los vips tenemos chófer :-)

No te envidio como conductora. Ya he leído-escuchado que salir o entrar de Barcelona es un lío con eso de las velocidades.

Jordi Gil dijo...

Yo no cojo demasiado el coche, pero creia que estas cosas solo eran imaginación mia. Y mira por donde, es lo habitual.

Arare dijo...

yo, como Jordi Gil. Lo cojo sólo lo im-prescindible, así, en dos palabras. Y ya había observado la cosa del desadelantamiento pero pensaba que era "el meu cap"... veo que no!!

Grigri dijo...

Em trec el barret xurri, ben observat!!!
Precisament cada dia passo per un tram de la B30 que jo anomeno "el cruzado mágico de Playtex" on et calen 8 ulls i 4 cervells a ple rendiment per sortir-ne viva. És com entrar a Mórdor... quan has superat el primer punt calent de la via et trobes amb una altra sortida de cotxes que, evidentment, tenen un CEDA.. doncs bé, jo tinc la teoria que per sortir per aquell carril d'acceleració prèviament et fan un test de suicida, i si dónes un valor prou alt et deixen passar, i ahir em va sortir el paio que més bona nota ha tret dels últims temps: sense mirar, en el seu BMW biplaça descapotable, i PARLANT PEL MÒBIL.. Que gran, sí senyor.. Llàstima que el meu cotxe no sigui el del James Bond i no tingui llença-míssils perquè a aquest li hagués caigut un bon "pepino"!!!

Almenys en el teu post he trobat un missatge d'esperança, si tot això em serveix per prevenir l'alzhèimer...

fra miquel dijo...

Jo sóc més de moto (vespa). I fa temps que observo aquest tipus de maniobra. Anant sobre dos rodes, no calen 8 ulls si no 16! per no acabar xafat o enculat per un "donante" d'aquestos (això els cridava una amiga quant se'n trobava)
D'aquests suïcides que surten d'un carril amb "cediu el pas", parlant pel mòbil i conduint un AUDI (en el meu cas) també me'ls he trobat,jo.

I que me'n dius dels que pateixen el síndrome del carril del mig? Segur que t'hi has trobat.

Hans dijo...

Una vez más, cuánta grandeza, acierto y sabiduría en las palabras de Xurri.
Sin embargo, diré, desde mi punto de vista de amante de los coches y la conducción, que la falacia (y aún estulticia) de la reducción de CO2 es tan obvia que sólo se le puede ocurrir a un tripartitense. A menos velocidad, mayor uso de relaciones más cortas; por ello, más RPMs, y, como corolario, más contaminación.
Qué vergüenza más grande, pod-Dió.
P.S. Y muchos besos, Doña, que no hablamos nada ultimamente, que llevo muy mala vida.

Xurri dijo...

No esperaba menos que chófer para el míster. Agárrate a la barra, que hay curvas!

Y tan habitual, Jordi, como que lo raro es conducir por la derecha y que los coches te rebasen por la izquierda.

No es el teu cap, reinamora, son los demás, que han perdut el cap. O quieren perderlo.

Gri-gri!! Tu també!! Molt bó el cruzado mágico de Mordor - l'incorporo a la meva cartografia alternativa - fa una por....

Fra miquel, al carril del mig vaig jo, perque em sembla de totes les opcions la menys perillosa - tens banda i banda per a reaccionar. Vagi al tanto amb la moto!

Ah, Hans, un Boxter en estas condiciones es como un niño castigado sin patio a hacer copias de caligrafía sentado en un pupitre. Besos también.

Hans dijo...

La descripción, Querida, es tan exacta que casi me ha hecho daño :D.
Más besos.