martes, septiembre 21, 2010

La tormenta

He leído esto en "Escritas desde Abril". Me parece oportuno. Con permiso, Manuel.

"Durante las épocas de tranquilidad, todo gobernante cree que la población depende de él, se mueve gracias a sus esfuerzos y halla la principal recompensa de sus desvelos en la conciencia de ser imprescindible. Mientras el mar histórico está en calma, es lógico que el gobernante crea que el buque en el que apoya la pértiga, estando en su frágil lancha, se mueve debido a sus esfuerzos. Pero basta que se desencadene la tempestad, que el mar se agite y el buque se aleje, y el error ya no es posible. El buque avanza con su marcha gigantesca e independiente, la pértiga no lo alcanza y, de pronto, la situación de señor, la fuente de poderío del gobernante se transforma en la de un hombre nulo, inútil e impotente."

(Tolstoi, Guerra y Paz, XI, 25)

3 comentarios:

La RaTeta Miquey dijo...

... ostres... MOLT INTERESSANT i plena de raó, la cita.

fra miquel dijo...

I pensar que els governants els escollim entre tots!
El problema és que no hi ha una acadèmia de governants, i es clar, la oferta no és molt engrescadora que diguem...
B7s

el paseante dijo...

Ya, pero es que para navegar hace falta, al menos, el "titulín". Y, si puede ser, algo de inglés. Y, si puede ser, algo de sentido común. Y, si puede ser, algo de honradez. Básicamente con eso, que tampoco es tanto, las tormentas amainan.